
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
El deporte almeriense lleva ya mucho tiempo mezclando temporadas espectaculares con otras en las que da miedo leer el periódico. Casi todos, salvo los maleducadamente jóvenes, recordaréis aquella época en la que teníamos dos equipos en Liga de Fútbol Profesional, un campeón de todo en voley, dos equipos en la máxima categoría del balonmano, uno masculino y otro femenino, y además dos equipos en las ligas LEB de básket.
Todo aquello pasó y nuestro deporte ha pasado una larga travesía por el desierto en las modalidades de pista: desapareció CB Almería en las categorías de mayor elite, se fue al traste Promobys en baloncesto, también pasó a mejor vida el Ciudad de Almería de balonmano Asobal y otros como el Goya de balonmano femenino perdieron la categoría. Incluso nuestro Unicaja, siempre firme, vio cómo otro equipo, nada menos que de Teruel, le quitaba protagonismo en voley.
Ha sido el Almería el que ha acaparado todo el protagonismo y, ya se sabe, cuando hay fútbol de Primera en una ciudad, salvo que sea una de las grandes, normalmente el resto de deportes se resienten.
Sin embargo, la pasada temporada fue realmente buena: a la permanencia in extremis del Almería hubo que sumar los ascensos de CB Almería y Almería Basket en baloncesto y proyectos ilusionantes de CD Urci y Goya en balonmano.
Ha pasado casi una temporada; y sí, es cierto, Unicaja ha recuperado el cetro liguero, pero en balonmano seguimos igual y no se han producido los ascensos ni de uno ni de otro; mientras que en baloncesto CB Almería ha bajado de categoría y Almería Básket avizora problemas para mantenerse, tras lograr la salvación en la pista, por motivos económicos.
Siempre nos quedará el fútbol y el filial del Almería, jugando la promoción para subir a Segunda A, pero su hermano mayor, el Almería, parece que no le va a dejar opciones, porque la permanencia en Primera se ha puesto, como diría mi compy de Madrid, Pablo López, en chino filipino.
Pues ojo porque, como se confirme el descenso del Almería, la próxima temporada puede ser una nueva reedición, aumentada y completada, de la travesía por el desierto deportivo, pero esta vez con el fútbol de elite metido en el barco.
Vendrán tiempos mejores y, por supuesto, como en Casablanca pero en versión deportiva y almeriense, siempre nos quedará Unicaja.




