
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Ya hemos hablado de él en múltiples ocasiones desde que terminó la pasada temporada, en la que fue el pichichi del Almería B y llegó a debutar con el primer equipo. La diferencia, ahora, es que el pasado viernes Dani Romera jugó el segundo partido de pretemporada con el conjunto de Sergi, marcó dos goles, jugó a gran nivel y demostró que, al menos, no desentona en el plantel.
Tampoco vamos a decir ahora que, por un partido, Dani Romera es imprescindible en el primer equipo, pero la realidad es que mantenemos la duda de si no sería bueno que el futbolista de La Cañada estuviera ya atado y con un largo y plácido futuro de rojiblanco, con el club de su tierra.
Como quiera que Alberto Benito tiene estas cosas bastante más controladas que nosotros, si no es así debe ser por algo. El director deportivo y el técnico Sergi Barjuán han demostrado ya que tienen la planificación de fichajes y la configuración del plantel bastante definida. Luego acertarán o no, pero todos sus movimientos apuntan a que saben lo que hacen.
Dani es de ésos jugadores del filial que aún no saben si se quedarán para jugar en el primer equipo o marcharán cedidos. Y yo, la verdad, tampoco me atrevería a asegurar si una cosa es mejor que la otra. Para su futuro y para el club.
El canterano ha empezado la temporada como desarrolló la pasada: como un ciclón. Pero la historia del fútbol está llena de casos en los que jugadores de este corte, jóvenes y prometedores, se han pasado luego una temporada sin apenas rascar bola. Vamos, que han perdido un año. No hace falta más que remontarse a los albores de la pasada campaña, cuando parecía que, en el Barcelona, Munir y Sandro iban a dejar a las mega estrellas azulgranas para los minutos de la basura.
Dani Romera tiene, eso sí, ganas de echar la puerta abajo si no se la abren. Cada balón que toca es una reivindicación, cada gesto en el campo un ‘aquí estoy yo’, cada oportunidad que recibe, una manifestación de ambición, preparación y afán de superación.
Tiene gol, que es una cualidad que se paga a precio de oro en esto del fútbol profesional. No sabemos si lo tendrá también ante rivales de Segunda División, aunque tampoco nos gustaría quedarnos con la duda.
En definitiva, que Dani Romera esté como ésta no puede ser más que una magnífica noticia y que sea Alberto Benito el encargado de encauzar ese talento, esa ambición y esas ganas también. De momento, la afición del Almería sueña con un goleador por cuyas venas corra sangre rojiblanca.




