
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
No me fío de los resultados de pretemporada. A estas alturas del año, nada es lo que parece, las realidades se presentan ante nuestros ojos con la misma fiabilidad que lo que los jóvenes y menos jóvenes ven en una discoteca a partir de las tres de la mañana. Y claro, luego, a la hora de despertarse, llegan las sorpresas.
El Almería sabe mucho y bien de esto. El verano pasado nos cansamos de escuchar la cantinela de que Francisco tenía mejor equipo que el año anterior y luego se tardó muy poco en comprobar que la cosa no era para lanzar tantos cohetes.
El equipo de Sergi se vuelve de tierras asturianas, ya estará por aquí a estas horas tras una buena nochecita en el autobús, con un empate ante un rival de Primera como el Spórting y una victoria frente a un equipo de su misma categoría como el Athlétic B.
Un triunfo por 2-0, el de ayer, que además llegaba con un equipo trufado de suplentes, canteranos y alguno que no continuará ni en el primero ni en el segundo equipo. Era lógico, después de que dos días antes, frente a los asturianos, prácticamente se pudiera presentar un equipo bastante parecido a lo que podría ser el titular.
Está haciendo pruebas, Sergi; es evidente. Pero además, también está claro que al once del catalán le faltan al menos dos jugadores, cuando no tres. Van a llegar esos refuerzos en el mes de agosto, antes de que se eche el cierre el plazo de fichajes. Ayer se decía en la Tertulia del Minuto 92 que para reforzar el centro de la zaga, el lateral zurdo y también la línea de ataque.
Es lógico. En esto el Almería no es diferente: todos los equipos de Segunda que tienen aspiraciones están esperando descartes de Primera. Y el Almería no sólo es uno de ellos, sino que para muchos es el principal favorito para el ascenso. Ahora falta confirmar si, con los mimbres que le han dado a Sergi y lo que resta por llegar, el cuadro rojiblanco es al menos competitivo para responder a esas expectativas.
Pero ya os digo yo, amigos, que eso no lo vamos a saber en agosto. Ni en septiembre. Vamos, que seguramente no lo vamos a saber antes de que acabe este año.




