
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Ya tenemos cuatro partidos de Liga; cinco oficiales de la temporada. El resultado es que el Almería ha pasado ronda en la Copa y que, en el campeonato de la regularidad, ha ganado dos partidos en casa y ha perdido dos fuera: ni bien, ni mal, sino todo lo contrario; que diría el clásico.
Nadie dijo que fuera a ser fácil. El Almería se ha tirado a la piscina de la Segunda División A ataviado con el bañador de favorito, que es justo el que más pesa de todos los modelos que podía haber elegido. Los rivales estudian al equipo de Sergi más de lo que lo hacen con cualquier otro adversario y la conclusión mayoritaria es que han de salirle a esperar y aprovechar los fallos y huecos que se puedan producir.
Y de momento, éstos son bastantes; bastantes más de los que se puede esperar de un favorito… sobre todo en defensa. El Almería no ha dado aún con esa tecla, especialmente cuando las jugadas parten del balón parado.
El Almería perdió ayer en Lugo como consecuencia de su generosidad, podría decirse que solidaridad a la hora de defender a pelota parada. Una ONG sería, seguramente, más rígida, más estricta que el equipo de Sergi lo ha sido hasta ahora en defensa y sobre todo a la hora de contrarrestar las jugadas de estrategia.
Los corners y las faltas son y han sido un drama desde que comenzó la temporada en la portería de Casto y Julián, pero ahora ya se han convertido en tragedia. Cuando el colegiado dirige su dedo índice hacia la esquina del campo, tiemblan los cimientos de la defensa rojiblanca y, quien más quien menos, casi que lamenta por qué el trencilla no habrá decidido señalar mejor un penalti.
Queda tiempo, mucho tiempo por delante para corregir este desequilibrio no muy comprensible, aunque resulta obvio recordar que queda menos que el que había a principio de la temporada y que, por supuesto, los puntos que se le han ido al Almería por el desagüe del balón parado, ésos ya no volverán. Al menos yo no he visto volver nada que se haya marchado tubería abajo. Y ya voy teniendo unos añitos.



