
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Será cuestión de echar un vistazo a la estadística oficial, pero sospecho sólidamente que no habrá habido otro equipo en la historia del fútbol español que haya protagonizado la coincidencia de tener en la última posición de la clasificación al primer equipo en Segunda y en la última de su grupo de Segunda B al filial, al mismo tiempo que destituye a los entrenadores de ambas formaciones y, por tanto, se queda absolutamente descabalgado en los dos equipos.
Tanto si es así como si no lo es, me gustaría mucho saber qué pensáis vosotros, los oyentes de Radio Marca Almería, acerca de la situación actual del Almería y, sobre todo, si coincidís conmigo en la apreciación de que el club está a la deriva, sin orden ni horizonte, sin proyecto, con un presidente que lo quiere controlar todo, incluidos los fichajes y la llegada de entrenadores que se entrevistan con él en su empresa, en Murcia, antes de recibir su propio visto bueno, pero que no tiene tiempo para atender a una organización profesional de la entidad de un club de Liga de Fútbol Profesional.
A estas alturas, mi conclusión es que Alfonso García es el gran responsable de la situación por la que pasa el club. Él es el capitán de la nave, pero sobre todo es una persona sin cuya autorización o se puede comprar ni un folio en el club, pero que tapona las iniciativas porque tiene otras muchas cosas que hacer. Es absolutamente comprensible que esté ocupado en sus negocios, pero no lo es tanto que ello haga que el club esté carente de un mando, de un criterio para el que hay que esperar constantemente a su disponibilidad.
El gran problema que tiene el Almería es que, al parecer, es Alfonso o nada, o yo o el caos. Llevamos años pensando que en Almería no habrá fútbol después de Alfonso, nos hemos acostumbrado a pensar que este empresario que aterrizó en nuestra tierra hace más de una década es el único capaz de sostener un proyecto deportivo de alto nivel. Y por tanto, hay que rendirle pleitesía, sea cual sea su comportamiento, sus decisiones, su efectividad y su trato hacia los almerienses y sus propios abonados.
A Alfonso García le agradezco todo lo que ha hecho por el fútbol almeriense y creo que merece un homenaje, un monumento. Pero ello no le da derecho a comportarse con todo el mundo como si le debiéramos la vida.
Hoy por hoy, por su culpa, a causa de su gestión, los dos equipos principales del club están últimos en sus divisiones y sin entrenador. Ésta es una realidad clara y demostrable, le guste o no le guste a Alfonso García, que aunque no está acostumbrado, ha de entender que hay emisoras de radio capaces de decirle lo que no le gusta oír y aficionados del Almería que pueden pensar por sí mismos… y muchos.



