
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Así es la vida, por poco que nos guste. La vida está llena de costas que terminan pagando quienes menos culpa tienen de ellas, facturas que han de asumir aquellos que apenas han gozado de su disfrute, cuentas pendientes de las que se hacen cargo los menos responsables.
El Almería busca en estos días culpables de una pésima primera vuelta del campeonato, Llevamos semanas, meses, hablando de la sequía goleadora, de la debilidad defensiva, de la falta de seguridad en portería, de la ausencia de un creador futbolístico y de nombres llamados a grandes gestas y que han pasado sin pena ni gloria por la primera parte del campeonato.
Sin embargo, en el ambiente flotaba ese tufo inconfundible a que la factura la terminarían pagando los de siempre, los curritos, los recién llegados, los que poca responsabilidad tenían y la que ostentaban, la han asumido como han podido.
Ayer, el club lanzó al aire los primeros nombres: el lesionado Míchel Zabaco, que han cumplido con nota cuando se le ha dado oportunidad; un Antonio Marín que hasta hace no mucho era la gran esperanza de la cantera; y un Cristian Herrera al que apenas recordamos un par de oportunidades, una de ellas, por cierto, saldada con ese gol del que ha adolecido el equipo.
Ellos son los tres primeros en ser mencionados como posibles transeúntes de la puerta de salida. Seguramente, en ninguna encuesta sobre los responsables de la marcha del equipo hubieran aparecido ninguno de los tres, pero la vida es así de dura.
En su lugar, los que han fallado goles cantados, los que han pasado de largo a la hora de tirar del carro, los que la han pifiado en jugadas claves en el ámbito defensivo, tendrán una nueva oportunidad de luchar por los minutos que ya han tenido sin resultado.
Pero es el fútbol, es la vida. Pocos habrá a los que esta cruda realidad les sirva de asombro. ‘Se la vi’.



