
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
La verdad es que lo está viviendo todo Néstor Raúl El Pipo Gorosito, desde que llegó al Almería. El técnico argentino aterrizó en un equipo roto, enderezó pronto el rumbo pero luego se encontró con dificultades, como la dinámica ésa en la que se meten los equipos a los que se les olvida ganar y que en la mayoría de las ocasiones les lleva a la tumba; y ahora que parece que lo que se les ha olvidado es perder, llega la plaga de lesiones.
A Gorosito se le ha caído esta semana Esteban Saveljic, que es el jugador que mejor encarna el cambio de equipo formado por una congregación religiosa femenina en la defensa a conjunto de una solvencia más o menos adecuada tras su llegada.
El argentino estará dos semanas fuera de combate, pero como quiera que las malas noticias no llegan nunca solas, ayer conocíamos que Dubarbier también anda tocado y hay quien dice que no está tan claro que llegue a tiempo para mañana en Los Pajaritos.
Si ello fuera así, Fran Vélez supliría al primero de los dos argentinos lesionados y seguramente Iago Díaz ocuparía el puesto de Míchel Macedo, para que éste sustituyera a Dubarbier en su carril, entre otras cosas, porque Teto Goñi también ha quedado KO y además para todo lo que resta de temporada.
En todo caso, aunque el Almería tenga que jugar mañana sin Saveljic, lo cual es seguro, y sin Duba, que no es demasiado probable, es evidente que el equipo tiene una pinta muy diferente a la que tenía antes de la llegada del central y del técnico, ambos argentinos.
El cuadro rojiblanco se ha dado la vuelta como un calcetín y ahora no parece que las ausencias vayan a volver a convertirlo en un equipo tan vulnerable como lo ha sido durante los dos primeros tercios del campeonato.
No conviene olvidar que, si en Los Pajaritos también lograra saltar la banca, la permanencia, que no estaría aún en el bolsillo, sí al menos se divisaría ya desde el mascarón de proa.



