
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Estamos en la semana grande, no de El Corte Inglés, sino de la especulación y la opinión sobre lo que va a pasar de aquí a final del campeonato en Segunda División, es decir, de aquí al sábado.
El tema estrella son las primas a terceros: por ganar, por perder, por empatar, por no presentarse, por simular una gastroenteritis aguda, por disfrazarse de lagarterana, por hacerse mormón, en fin, por lo que sea.
Seguramente haya quien no tenga claro, a estas alturas, que el Mallorca no va a bajar, sencillamente porque su rival, el Valladolid, favorito a todo antes de arrancar el campeonato, no se juega ya nada a estas alturas.
Se habla de que los pucelanos irán primados, pero permítaseme que recuerde que las primas, que en teoría no existen, se encuentran en nuestro imaginario colectivo tanto por ganar como por perder.
Va a ser bonito ese partido, como lo fue el del pasado domingo en Almería, con un Mirandés que no se presentó en la primera parte, pero al que casualmente le sonó el despertador en el descanso, hasta el punto de haber mandado a los infiernos al equipo de Soriano.
Si descartamos al equipo balear de cara a ocupar ese puesto de descenso que resta por adjudicar, nos quedan el Almería y la Ponferradina. Ambos se enfrentan a rivales que necesitan los puntos, sobre todo el Córdoba, porque los califales aún no están matemáticamente en play off, aunque los catalanes, que sí lo están, también querrán ganar para quedar lo más arriba posible, de cara a los cruces en esa promoción de ascenso.
Si nos preguntan si preferimos visitar a un rival que lucha por meterse en el play off de ascenso o recibirlo en nuestra casa, es evidente que todos escogeríamos afrontar el trance ante nuestra afición, con lo que habrá que concluir que el Almería es, de los tres, el que más complicado lo tiene de cara a esa jornada final.
Sin embargo es, de los tres, el que más arriba en la tabla comienza la jornada. Al Almería le basta con hacer lo mismo que hagan sus dos oponentes, cosa que no le ocurre a ninguno de los otros dos.
Eso sí, luego llegará el fútbol y nos demostrará que todas estas cábalas pueden ser muy válidas o simple y llanamente papel mojado. Y si no, que se lo pregunten al Getafe esta misma temporada.
El sábado, a las diez de la noche, habrá dos fiestas y un cadáver. Mi único deseo es no ver al Almería entre maderas de pino gallego.




