
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Es lo que hay. Ni Caparrós, ni Jémez, ni Camacho. Villar ha apostado por lo conocido, por un paisano suyo y por un técnico joven, de proyección, aunque sólo relativamente, y presuntamente el tercer clasificado en el orden de preferencias, al menos a nivel público.
Mucho se ha escrito sobre la elección. Decían que Lopetegui era el candidato del entorno de Villar y que Caparrós lo era para las federaciones territoriales, que son a la Federación lo que los barones regionales a los partidos políticos.
Con esas cosas nunca se sabe si se trata de rumores, intereses o noticias con cierto fundamento.
El caso es que lo que tenemos es Lopetegui y, la verdad, no me ilusiona demasiado el tema.
La Federación vuelve al perfil bajo, a la elección tipo Iñaki Sáez o Vicente Miera, es decir, un técnico con poco recorrido en el ámbito de los clubes, sin gran brillo ni resultados, pero un hombre de la casa, de confianza para el presidente.
Villar, con el paso del tiempo, se ha convertido en un tipo peculiar, acaso distanciado de la calle y de las bases, convencido de su singularidad y de su poder y capaz de tomar decisiones porque hoy es hoy, porque yo lo valgo.
Seguramente el único aval de Lopetegui es que ha trabajado ya en la Federación.
Estaré encantado de equivocarme, pero no me convence la elección. Jémez o Caparrós me hubiera gustado más, aunque la verdad es que, seguramente, Julen es más parecido al que ha sido el mejor seleccionador de nuestra historia, un Vicente Del Bosque para el que ha arrancado el momento de los reconocimientos.
Con el paso del tiempo, la figura de don Vicente se va a ir haciendo más y más grande.




