
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Debatíamos ayer, que diría Fray Luis de León, acerca de si la Copa del Rey es o no un estorbo para un equipo como el Almería.
Los cuatro tertulianos del Minuto 92 que se dieron cita, principalmente para comer y en segundo término para participar en un programa de radio, coincidieron en que no sólo no estorba sino que es una competición maravillosa y de la que hay que disfrutar.
No me pronuncié.
Sin embargo, tras el partido de ayer, es evidente que, si no podemos llamarle ‘cono-torneo’, al menos hemos de estar de acuerdo en que esta competición interesa muy poco.
Los aficionados le dan tradicionalmente la espalda, no hay más que mirar a las gradas de ayer, los entrenadores tiran de jugadores del filial en las convocatorias y de otros que seguramente no tendrán más de 90 minutos más en lo que resta de temporada, los jugadores exhiben una elocuente apatía y, en general, a nadie le importa un rábano, por no decir otra cosa, perder a la primera de cambio.
Si hubiera una ‘vídeo-pedia’, el partido de ayer seguramente se habría ganado a pulso el figurar cuando se buscara la voz ‘pestiño’.
Dos equipos buscando desesperadamente el minuto 90 desde que el balón empezó a rodar, una afición sospechando desde ese momento que la noche iba a ser soporífera, un día del verano septembrino almeriense y una derrota que, siento decirlo, no creo que vaya a provocar valles de lágrimas.
Ah, y luego también estuvo Julián. Pero de eso no voy a hablar, que es amigo mío. Sólo diré que hay quien le exige el récord mundial de los 100 lisos a un atleta al que ha colgado una piedra de molino del cuello.
Ahora, a la Liga. Estorbos fuera.



