
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Ni conozco al Jeque Abdullah Al-Thani ni sé qué es lo que le han hecho exactamente mis compañeros de Radio Marca Málaga, encabezados por mi buen amigo Antonio Jesús Merchán para que atípico el presidente del Málaga haya planteado un veto y el no dejar pasar al estadio a los periodistas de este medio hermano.
En todo caso, la medida del jeque ‘malagueño’ (en la radio pónganse las comillas que no se ven a lo de ‘malagueño’) refleja, así a bote pronto, lo que es Al-Thani en realidad, es decir, una persona que no tiene ni la más remota idea de cómo funciona este negocio. Para empezar, desconoce que él no tiene potestad para decir qué radios pasan o no a su Estadio, puesto que ese derecho lo tiene vendido y cedido a la Liga de Fútbol Profesional.
El sábado, los periodistas de Radio Marca Málaga pudieron pasar al Estadio, entre otras cosas gracias a la mediación de la Asociación de la Prensa de Málaga con el club y con la Liga de Fútbol Profesional. Pero el tema ya está abierto.
Al-Thani es un presidente más que pretende amordazar a los medios, decirles a los periodistas qué es lo que se puede y lo que no pueden decir en el ejercicio de su profesión. Pero sobre todo, lo que pretende es birlaros a vosotros, a los oyentes, a la audiencia, vuestro derecho a la información.
Por las razones que sea, Al-Thani no sabe o no entiendo que nuestro sistema democrático prevé que, cuando alguien se pasa de la raya, confunde libertad con libertinaje, invade la libertad del otro en el ejercicio de la suya, existe una vía para que los tribunales diluciden la cuestión.
Él prefiere la otra ley, la del Talión, la del ‘ojo por ojo, diente por diente’. Bueno, cada cual a su estilo.
El caso es que hemos avanzado mucho desde que ésa era la ley que imperaba. Ahora hacemos las cosas de otra manera
Eso… en Málaga.
En Almería, los de Radio Marca seguimos pudiendo pasar al campo… no sé por cuánto tiempo.
De momento hace ya bastante más de un año que el club no nos manda jugadores a las tertulias. La única razón es que a su presidente, Alfonso García, no le gustó que un día se contara en antena, en emisión estatal, algo con lo que él no estaba de acuerdo: que tenía, o tiene, no sé, la costumbre de hablar en la sala de prensa mientras todavía hay protagonistas en el uso de la palabra.
Ese día, Alfonso García, en lugar de aportar su punto de vista, rectificar a este humilde informador o incluso denunciarlo, decidió tomarse la justicia por su mano y privar a la audiencia de Radio Marca Almería de jugadores en nuestras tertulias.
Seguramente, Alfonso, acostumbrado él a esas reacciones, pensó que iríamos a rogarle perdón y a prometerle que nunca más diríamos nada que pudiera molestarle.
Muy al contrario, hemos seguido nuestro camino. Cuando el Almería quiera volver a mandarnos jugadores o al propio presidente, aquí tienen las puertas, abiertas.
Pero nos manden o no jugadores, seguiremos nuestra línea, contaremos lo que creemos que debemos contar y continuaremos respetando a los que verdaderamente tienen mando en plaza en este tinglado, que sois vosotros, los oyentes.
En Almería no hay jeque, pero casi.




