
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Sinceramente, si yo fuera entrenador del Almería y me tuviera que jugar todo a una carta, no me gustaría hacerlo a las cuatro de la tarde; y tampoco en casa frente al colista de la categoría.
Soriano tiene, el domingo frente al Nástic, mucho que ganar, pero también mucho que perder.
Afortunadamente, no sé si por el carácter desapasionado del almeriense para algunas cosas, como decía ayer algún profe de Radio Marca Almería, o porque el club ha hecho un buen trabajo de comunicación, la realidad es que el domingo el Almería de Soriano va a saltar al terreno de juego con no demasiada presión, por no decir sin ninguna; sin que esta semana se hayan sucedido las muestras públicas de rechazo a la trayectoria de esta temporada, que se condensa en cifras como ocho puntos de 30 posibles o una victoria en diez partidos.
No sé si habrá pitada inicial, final, durante el partido o en el descanso, pero sí me parece evidente que la contestación social a esas paupérrimas cifras ha sido menos que escasa, es decir, prácticamente nula esta semana; como en las anteriores.
Soriano está firmando las segundas peores cifras en un arranque liguero en la historia de la UD Almería, pero durante toda la semana apenas hemos leído críticas, escuchado reproches o palmado rechazos. Bueno, un poco sí, sobre todo aquí, en estas ondas que poblamos algunos raros de la radio.
Y por mi parte, nada que decir al respecto, nada más que enhorabuena. El club ha cumplido. No se puede tener más apoyo con menos compromiso, no se puede acaparar mayor respaldo con menos inversión.
Insisto, no sé qué pasará el domingo. Me dicen que Soriano no se la juega ante el Nástic y yo ya no me sorprendo de nada. Si el equipo pierde frente al colista en casa, habrá redondeado un arranque con ocho puntos de 33 posibles y será colista. Me dicen, repito, que ni así el presidente le mostraría el camino a casa al técnico. Puede ser.
Eso sólo el tiempo lo va a decir. Si es así, si es verdad que no hay ultimatum a Soriano, uno simplemente se podrá preguntar qué es lo que le da Soriano a Alfonso García que no le dio, por ejemplo, un Francisco que fue destituido cuando ni siquiera ocupaba puestos de descenso en Primera División.
Eso sí, si es así y el tiempo demuestra que la apuesta es la correcta, habrá que hacer un monumento al presidente… porque está siendo capaz de ver lo que casi nadie más ve.




