
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
El viernes, servidor que os habla comparó a Fernando Soriano con aquel entrañable anciano que encarnaba Paco Martínez Soria en esa obra de arte del celuloide patrio del tardofranquismo llamada ‘Don Erre que Erre’. El motivo era la evidente falta de capacidad de rectificación del técnico del Almería.
El paso del sábado por La Romareda me deja claramente en paños menores. Soriano sí sabe rectificar, de hecho rectificó en el tema de Pozo y la cosa no salió bien.
Podíamos dar ahora muchas vueltas, buscar otras salidas para intentar llevar razón, pero la realidad es que la agrada pitó a Soriano hace diez días por cambiar al malagueño en el minuto 60 y la prensa le afeó la conducta. En Zaragoza, no creo que Soriano le hiciese caso ni a la grada ni a la prensa, porque si algo tiene el maño es criterio y fortaleza de decisión, pero la realidad es que Pozo jugó 90 minutos y el Almería tampoco carburó.
Cuando el César lleva razón, habrá que dársela. Y el partido del sábado, a orillas del Ebro, parece darle la razón al menos en eso. Sin embargo, ni creo que Soriano esté satisfecho, a pesar de las declaraciones post partido, ni lo estamos nosotros, obviamente.
El Almería ha vuelto a zona de descenso, el equipo ofreció en Zaragoza una imagen penosa durante el 90% del partido, la defensa volvió a hacer aguas, en ataque no existimos a excepción de en los diez minutos finales y no hubo ni un solo jugador al que convenga rescatar del tono pálido, gris y plano del conjunto.
Las semanas siguen pasando. El equipo totaliza un tétrico y halloweeniano balance de 11 puntos de 36 posibles, ha ganado dos partidos de los doce que ha dispurado, o lo que es lo mismo, ha dejado de ganar diez y, por si todo esto no fuera suficientemente negativo, sin duda lo peor es que no hay patrón, no hay sistema, no hay esquema ni un rumbo claro hacia el que caminar.
El Almería nos ofreció el sábado, durante la primera mitad, uno de sus peores 45 minutos. Un período completo durante el que no vimos ni el más tímido amago de solucionar lo que estaba pasando en el campo: un cambio táctico, una modificación en cuanto a la intensidad, a la presión, a la posición o a la profundidad de alguna de las piezas que presentaba el equipo.
La cosa mejoró algo en la segunda mitad, pero bajo el parámetro de mantener lo que no está funcionando. De hecho, el primer cambio no llegó hasta el minuto 60: ¡una hora entera dejando pasar los minutos sin ton ni son!
El Zaragoza es otro de los equipos de abajo a los que el Almería le ha dado vida. Cinco semanas llevaban sin ganar los maños y lo fueron a hacer frente al conjunto de Fernando Soriano.
A riesgo de parecer muy pesimista o negativo, os tengo que recordar que, de los que están en los puestos de cola, sólo hemos sido capaces de ganarle al Nástic. Y nos hemos enfrentado ya con seis de ellos.
Mientras en la web del club siguen en su pompa, hablando de monólogos del Almería y de haber puesto contra las cuerdas al rival, yo personalmente no le veo a esto, por más que lo busco, una salida mínimamente digna.




