
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Se acabó la semana internacional de la loa, la alabanza y la sobada de lomo. Lo que el Almería hizo el pasado domingo, que no fue poco, ya es historia; ya no mueve molino.
El domingo, siete días después de lo del Córdoba, todo se vuelve a poner en juego. El Almería, que ni venciendo a los de las orillas del Guadalquivir salieron del descenso, pueden volver a hundirse si no suman en Hispalis.
Durante toda la semana, lo que ya venía siendo calma se ha convertido en casi euforia.
Ayer, un oyente de Radio Marca Almería nos regañó porque habíamos estado blandos. ¡Demonios! Si Alfonso ha leído el comentario en Twitter se habrá retorcido sobre su poltrona.
Pero es que llevamos mucho sufrido, ha sido un arranque de Liga terrorífico, un Halloween permanente, un interminable chirimiri que, en cuanto sale un poco el sol, nos hace agarrarnos a él hasta quemarnos.
Ayer leía a un amigo recordar que estamos en descenso, que no estamos en zona de play off por mucho que la categoría esté igualada.
A los que nos cuentan la milonga de que estamos a cuatro de la zona de promoción, hay que decirles que, entre ese séptimo puesto y nuestro cuarto por la cola hay once equipos, vamos, que no nos tomen más por tontos porque para llegar ahí arriba, además de ganar nosotros en un par de jornadas seguidas, tendrían que morirse, desaparecer o perder siempre once equipos; lo cual no parece muy probable.
Así pues, con el viernes que anuncia el fin de semana, la llegada del ocio, el sábado sabadete y el partido del domingo, volvemos a estar alerta, compañía, porque esto no sólo no está arreglado sino que está negro; muy negro.
Y si el domingo nos da por traernos tres puntos de Sevilla, entonces y sólo entonces estará un poco menos negro; que no arreglado.



