
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
https://youtu.be/fgJO9-LGCec
Cuentan las malas lenguas que ayer, en el programa El Desmarque de Interalmería TV, que tan magistralmente dirigen mis compañeros Juanjo García y Juan Domínguez, el vicepresidente de la UD Almería, mi amigo Manolo García, dejó caer la posibilidad de que Lorena García, la hija de Alfonso García Gabarrón, la directora de algo que llaman Organización en el club, aquí en Radio Marca Almería cariñosamente conocida por Lorelay, en honor a su nick en las redes sociales, va a ser la próxima presidenta del club.
Sí amigos, habéis escuchado bien: Lorelay presidenta. ¿Y por qué no? A mí no me parece tan mala idea.
Es cierto que anoche, al tiempo que García, Manolo, que no Alfonso, soltaba la bomba atómica ante las cámaras de la televisión municipal, se aceleró la velocidad de ingreso en las urgencias de Torrecárdenas, ardieron un par de contendores de forma expontánea en la Vega de Acá, salió la Rambla que hacía 30 años que no salía y que además está reconducida hace 20 y, esta mañana, de repente, ha aparecido terminada la obra de la Plaza Vieja.
Pero no es mala idea, no. Qué más da que Lorelay haya permanecido futbolísticamente virgen hasta hace un par de años o tres. No nos pongamos exquisitos, a ver si porque tenga la misma experiencia en gestión de un club que Willy El Patillas y la abuela de la Fabada juntos, no va a poder ser presidenta la chica, con lo maja que es.
Lorena es una flamante abogada, que con el título entre los dientes, recién sacado, fue nombrada por su padre directora de Organización del club. Ese club en el que algunas de sus notas de prensa se organizan con dos párrafos, en el que a los medios de comunicación en el que se critica al club se les organiza un veto, en el que las peñas llevaban meses sin haber organizado una visita de jugadores o algún representante institucional, en el que el testimonio rojiblanco más cercano a la ciudad está organizado en el Estadio, en el que en la campaña de abonos no se organiza ni un triste vídeo, o en el que el año pasado se organizaron hasta cuatro cambios de entrenador.
Todo muy organizado, desde luego
Y ahora, si no estaba de coña anoche Manolo, que él es muy guasón y en estos casos nunca se sabe, parece que Alfonso está pensándose en echarse a un lado y hacer presidenta a su hija. Debe ser que, en la tesitura de la sucesión de don Felipe a don Juan Carlos, o ahora que ha visto que si Raúl Castro sustituyó a Fidel y se habla del hijo de aquél como nuevo líder cubano, ha debido pensar el presidente por qué él no va a poder mantener su línea sucesoria.
Eso sí, en eso no íbamos a ser muy originales: después de que Ruiz Mateos hiciera presidenta a su esposa, la simpar María Teresa Rivero; o de que los Gil fundaran toda una saga, ahora llega Lorelay.
No me digas que no es guay.




