
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Después de más de una semana tras las últimas noticias, el Almería volvió a tener ayer algo que contar. El club anunciaba, en una completísima nota de tres párrafos, que Fran Fernández seguirá en el banquillo del filial y que estará acompañado por su equipo técnico, el mismo que esta temporada pasada.
La noticia, no por tardía, deja de ser buena, muy buena. Fran Fernández ha demostrado con creces que, como entrenador, ha sido de lo mejorcito que ha venido por aquí últimamente. Ante esta afirmación, cualquiera podría tener la tentación de echar mano de aquel refrán castellano que habla de tuertos en el país de los ciegos, teniendo en cuenta el nivel, Maribel, del que hemos disfrutado en el banquillo de la UDA de un tiempo a esta parte.
Pero, y no puedo ser ahora más sincero, creo que Fran hubiera destacado en este invidente páramo y en el más agudo de los concurso de vista lejana: el joven técnico almeriense ha demostrado que sabe llevar un grupo, que va sobrado de ideas futbolísticas, que de planificación, táctica, motivación y dirección de equipo no baja del sobresaliente y que, además, en momentos de máxima presión, como por ejemplo coger las riendas de todo un primer equipo cuando el equipo miraba cara a cara al farolillo rojo, certificó la mejor media de puntos que el equipo ha tenido en los tres últimos años.
Así pues, miel sobre ojuelas en el filial… o casi. Porque lo único que no se explica demasiado bien es por qué el club ha necesitado tres semanas para anunciar la renovación de un entrenador que ha hecho un temporadón como Fran, que ha cumplido todos los objetivos que se le habían marcado, que ha estado a un paso del ascenso a Segunda B a pesar de que en el tramo decisivo ha perdido a jugadores por lesión y por tener que ir convocados con el primer equipo y, sobre todo, a pesar de que Fran ya llevaba trabajando en la configuración del equipo casi desde que acabó la campaña.
En todo caso, sería recomendable que la peculiar manera de hacer y comunicar las cosas que tiene la UD Almería no ensombrezca la buena nueva, sobre todo teniendo en cuenta que no estamos demasiado sobrados de noticias positivas.
Seguramente, ahora que la UDA ya tiene director deportivo, secretario técnico y entrenadores para el primer equipo y el filial, es posible que, casi tres semanas después del final del campeonato, empiecen a llegar las primeras renovaciones y fichajes.
Como dicen en mi pueblo, ‘to’ es ponerse.




