
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
https://www.facebook.com/radiomarcaalmeria/videos/1397455330400912/
Como bien se encargó de resaltar Lucas Alcaraz ayer, en una de ellas, no suelo ir a las ruedas de prensa. La verdad es que a esas horas, habitualmente, estoy haciendo otras cosas. Supongo que es la misma motivación por la que Lucas tampoco viene a nuestras tertulias, a pesar de haber sido invitado en repetidas ocasiones.
Ayer fui y, la verdad, no pude salir más decepcionado. A Lucas le pregunté, personalmente, lo que creo que era obligatorio preguntarle; le inquirí acerca de la ausencia de movimientos, fichajes o subida de jugadores del filial, a pesar de la plaga de lesiones que tienen tiritando al primer equipo, con dos centrales disponibles, uno de ellos absolutamente fuera de forma; y sobre el peligro de que se sigan desenganchando del equipo jugadores importantes, como ya parecen estarlo, bueno, como ya están Juan Muñoz, Fidel o Nano (a esas horas todavía no sabíamos que el técnico sacrificaba para Cádiz a Edoardo Soleri).
Y, la verdad, me sorprendieron tanto las respuestas como la actitud de Lucas: ofendido, acorralado, contradictorio y, sobre todo, falsario.
Tengo a Lucas por un profesional de categoría, un tipo experto, bien formado y muy conocedor de lo que se lleva entre manos. Sin duda por eso me ha sorprendido especialmente su comportamiento de ayer.
No digo yo que sea fácil afrontar determinadas preguntas, mínimamente comprometidas, cuando se está acostumbrado a las sobadas de lomo, a las preguntas vaselínicas y al “disculpe usted que le haga esta pregunta”.
Que ayer Lucas se hiciera el cacharro un lío con la normativa de los fichajes, que nos quisiera colar una normativa edulcorada y adaptada a lo que él quería trasladar, falseándola sin pudor, que intentase dar un rodeo para no responder a lo que está pasando con Nano y Fidel y terminara, cuando fue repreguntado como si aquello fuera una rueda de prensa de verdad, diciendo que Pervis está mejor que Nano, no dejan de ser síntomas de que algo huele a podrido en ese vestuario, en esa relación entre el club y el técnico, en ese aparato relacional jugadores-técnico.
Insisto, no seré yo quien diga que el que te den el mismo dinero para fichar que el que le das tú a tu hijo para ir al carrillo de las chuches, observar cómo los jugadores más interesantes del filial no son sub-23 y si suben al primer equipo luego no pueden volver a defender los colores de su equipo y, en general, vivir en propias carnes el mayúsculo y sobresaliente carajal en que todo se convierte en este club no debe ser plato de gusto; y que te pregunten por ello debe ser una tentación compleja de afrontar.
Pero, y esto es lo que me asombra, Lucas debería saber que, cuando no se puede decir la verdad, a las ruedas de prensa ha de ir uno con excusas mínimamente creíbles, mínimamente veraces. Lo contrario es exponerse a mostrar públicamente la ropa interior. Y eso, eso sí que es más desagradable que tratar de hacerse una foto con las hijas de la reina.




