
Centrándonos básicamente en la trayectoria de este club durante las últimas cinco temporadas; la caída es evidente. Si la temporada pasada la Era Alfonsina tocó fondo, esta puede -y lo tiene peligrosamente a mano- confirmarlo. Algunos ya estarán criticándome por haber escrito este artículo, pero te digo a ti, que has llegado hasta aquí, que ni mucho menos pretendo hacer una elegía a la UDA ni mucho menos darle la razón al que duda. Creo que el Almería se va a salvar. Y sé el porqué de mi explosión de optimismo que nada casa con el titular de este escrito. En los siguientes cuatro párrafos, comparto algunas de mis reflexiones.
Lamentablemente hay argumentos para pensar en el descenso. El fútbol es cíclico y clubes como el Almería tienen muchas papeletas para tocar la Segunda B en algún momento. De esta forma, Las Palmas, Mallorca, Tenerife, Levante, Recreativo de Huelva, Sporting, entre otros, han probado el sinsabor del descenso en los últimos años. Ellos también coquetearon antes con el descalabro, tal y como está haciendo la UDA. Pero nada está escrito y también podemos agarrarnos a otros ejemplos que son capaces de remontar el vuelo como Numancia, Valladolid o Zaragoza.
Algo que asir para creer es el estadio y esa intermitente afición que hace gala de fidelidad en número pero de pasividad en sonido. Ahí está la sorpresa más notable. Ante el Granada, muchos nos dimos cuenta que ahí, en la grada, hay miles de gargantas que son capaces de entonar vítores y de llevar sus voces al césped para tratar, en la medida de lo posible, de influir en el resultado. Es el momento clave para ponerse el despertador. Estoy convencido de que el domingo el Juegos Mediterráneos va a jugar su partido.
Y Fran, que tiene algo. Ya lo he mencionado en varias ocasiones. No veo al Almería de Fran Fernández perdiendo la categoría. Me parece que el entrenador almeriense tiene puesta la velocidad de crucero hacia la consagración en el fútbol profesional; y en su barco tiene la suerte de viajar el Almería.
Motivos deportivos para creer en este equipo tenemos pocos. Es difícil conservar la categoría con acciones como la de Sulayman en Córdoba -ya ha costado varios puntos al equipo- con esa patada a destiempo que le valió la segunda amarilla. Es difícil conservar la categoría con un equipo incapaz de hacer más de un tiro a puerta en un partido vital. Pero, a veces, lo imposible se consigue y aquí ya lo hemos vivido. Ahora lanzo este mensaje de optimismo; permanencia y una nueva era que comience el curso que viene.





