DestacadasRadioBlog: Minuto 92

Un pabellón de Bronce

Noticias descatadas del Deporte Almeriense

El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru

https://www.facebook.com/radiomarcaalmeria/videos/1442603432552768/

 

Es una de las magníficas ventajas que tiene esto de dedicarse uno a la información: al mismo tiempo que conoces todo tipo de tarugos, melones y algarrobos, también te da la oportunidad de mezclarte con gente maravillosa, tipos desinteresados, currantes humildes, que desprenden felicidad por los cuatro costados, abnegados en lo suyo y siempre dispuestos a echar una mano en lo de los demás.

Aunque podría estar hablando de mucha gente, especialmente de mucha gente del deporte, los que me conocéis, seguramente habréis adivinados que estoy hablando de Jairo Ruiz, un tipo al que conocí cuando apenas tenía dinero para trabajar; y valga esta frase tanto para él como para mí.

Han pasado los años, yo sigo en la misma situación, pero él es uno de los triatletas más prósperos de España, un medalla de bronce paralímpico, medallista en Campeonatos del Mundo y de España y uno de os deportistas almerienses más importantes de la historia.

Pero, y lo digo con total sinceridad, lo que más me sigue impresionando de Jairo no es su colección de medallas, su condición de deportista internacional con España o sus experiencias en Mundiales y Juegos Paralímpicos. Amén de todo eso, lo que más admiración me causa de Jairo es su absoluta humildad, su rotunda sencillez y su eterna sonrisa.

Jairo me dio la oportunidad, el pasado sábado, de compartir con él su gran día y el de su familia, el día en que el pabellón de su barrio, en el que comenzó a nadar de manera seria, en el que vio las finales del boxeo en Almería 2005, en el que su madre acude a clases de gimnasia, ha pasado a llamarse Pabellón Jairo Ruiz.

Del sábado me quedo con su emoción contenida, con su eterna simpatía para pone de relieve que él mismo ha puesto de acuerdo a los políticos, que votaron por unanimidad el nuevo nombre de su pabellón, con el abrazo emocionado de su madre y el apretón de manos de su padre y la mirada serena y orgullosa de sus abuelos.

Una vez más, y ya van muchas, Jairo Ruiz me hizo feliz el sábado. Queda claro, Jairo, que la balanza está ya muy desequilibrada. Otra vez gracias.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba