
Baloncesto, balonmano, fútbol sala y voleibol almeriense.
Los rojillos militarán en el Grupo D de la Liga EBA, dividido en subgrupos oriental y occidental, los cuales darán paso a la segunda fase liguera
Las competiciones que organiza la Federación Española de Baloncesto (FEB) empezaron a coger forma en este mes de julio, a pesar de que tanto las masculinas LEB Oro, LEB Plata y Liga EBA, como la Liga Femenina y la Liga Femenina-2 comenzarán ya en otoño, concretamente en octubre.
Fijando la vista en la EBA, en ella participará por segunda temporada consecutiva el CB Almería, que bajo el patrocinio de Ecoculture protagonizó una emocionante campaña anterior dentro del Grupo D de la cuarta categoría del baloncesto español, primero luchando por evitar meterse en la fase de descenso y después tratando de alcanzar la de ascenso.
Presentadas todas las solicitudes, el grupo estará formado nuevamente por dos subgrupos, actuando en el D-A un total de 10 clubes entre los que se halla el CBA, acompañado por CB Martos, CB Cazorla, CB Andújar, CB Enrique Soler, SD Unicaja B, CB Novaschool, CB Benahavís Costa del Sol, CBD Coín y CB Marbella.
Una plaza vacante
Por otra parte, el subgrupo D-B se nutre del CD Cordobasket, ULB, CB Cimbis, UDEA Algeciras, CB San Fernando, Real Betis B, CB Utrera, CDB Enrique Benítez y Cáceres Ciudad del Baloncesto B, faltando una plaza por cubrirse al haber nueve participantes.
Debido a la peculiar composición de la Liga EBA con cinco grupos (A, B, C, D y E), de los que tres de ellos se dividen en dos subgrupos, siendo el caso de los A-A, A-B, C-A, C-B, D-A y D-B, la FEB establece un sistema de competición basado en una primera fase en la que, en el caso del Grupo D, los equipos se reparten en mitad oriental andaluza más Melilla y mitad occidental más Extremadura.
A continuación, los conjuntos clasificados de media tabla hacia arriba juegan una segunda fase interna dentro del propio Grupo D, buscando tres plazas para acceder, ya sí, a la tercera y verdadera fase de ascenso junto a los mejores combinados del resto de grupos.
A consolidarse
Mientras, los que cerraron la primera fase liguera de media tabla hacia abajo pugnan por no bajar a la Primera División Nacional, que es la quinta categoría y tiene carácter autonómico, gestionada de forma directa por las distintas federaciones territoriales.
De este modo, los discípulos de Raúl Fernández oscilaron en la primera fase entre las zonas media, media-baja y media-alta de la primera fase, metiéndose entre los cinco primeros en la última jornada, eludiendo el tener que jugar por no descender y pasando a la fase intermedia de clasificación.
En ella, el plantel rojillo explotó positivamente y creciendo posiciones en la tabla, rozó el pase a la fase final al terminar en el cuarto puesto y devolvió a la provincia la ilusión por el deporte de la canasta a nivel masculino, tras unos años en los que los equipos almerienses debieron participar en competición regional, exceptuando la campaña 2014/15 en el Grupo E de la Liga EBA del Almería Basket.


