
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Asistimos, querido oyente de Radio Marca Almería, a la furibunda reacción de quienes, acostados sobre su poder y sobre el dinero que les ha amortiguado cualquier golpe, cualquier intento de contar sus noticias, cualquier tentativa de aclarar si lo que hacen es o no acorde a ley, ética o exigencia de quienes representan.
Ha reaccionado, por fin, el Almería, al análisis crítico de su actualidad que viene haciendo Radio Marca Almería. Pero en lugar de hacerlo explicándose o admitiendo esas críticas lo ha hecho atacando de manera furiosa, descontrolada.
Ya hace tiempo que percibimos en las redes sociales una reacción de sus enviados especiales. Incluso se ha atrevido a mantener reuniones con algún profe de Radio Marca y tratar de comprar sus voluntades con prebendas de club pequeño. Sólo en un caso lo han conseguido. No merece en absoluto la pena dedicar un minuto al ejemplo, que se descalifica solo y descalifica a sus azuzadores.
Algún otro de sus enviados especiales son, sorprendentemente, empleados del club, como el amigo Pedro Moreno, convertido ahora en intimidador a sueldo en redes sociales, que incluso ayer nos anticipaba que nos queda poco de vida, amén de llamar a este cronista burro, manipulador y cortito. Sólo un aviso para él: ignoramos si nos queda mucho o poco, pero lo que nos queda de vida lo agotaremos siempre con la dignidad, seriedad y profesionalidad que lo hemos hecho hasta ahora.
El martes, ante el escuchar inédito de quienes participábamos en La Tribu, se produjo también la reacción de la directora de organización del club, a la sazón, hija del presidente García Gabarrón, Lorena García; que llamó al filo de la finalización del programa para mentir por dos veces.
Por un lado, mintió al asegurar que no habíamos contrastado la información de que su club contabiliza como abonados los abonos que incluye en sus acuerdos publicitarios y que luego no se sabe a quién van a parar, contribuyendo a que haya asientos que no se ocupen, fenómeno que dura toda la temporada en el Mediterráneo. Ignoro si en ese momento Lorena sabía que el día anterior, este mismo cronista había contrastado la información, dirigiéndose por correo electrónico a su gabinete de prensa y obteniendo respuesta por ello. Si no lo sabía, ello demuestra su falta de control sobre lo que pasa en el club que presuntamente dirige; si lo sabía, habrá que consultar a los hechiceros sobre los que un buen día habló su padre para saber qué es lo que pretendía con la llamada.
En segundo lugar, mintió al afirmar que no se contabilizan esos abonos, llevando la contraria a su jefe de prensa, pero también contradiciéndose a sí misma, puesto que en otro momento de su intervención no sólo dudó sino que incluso dijo lo contrario.
A unos y a otros, a los enviados especiales a cambio de comida y bebida en el palco; a los empleados convertidos en intimidadores que descalifican y niegan todo sin aportar ni una sola prueba; y a la jefa, que llegó incluso a amenazar en privado con denuncias, no se sabe muy bien por qué, cuando ella roza cada día el límite de nuestro derecho a la libertad de información, sólo un mensaje: estaremos en pie hasta que el tiempo lo dictamine, pero deben descartar lo antes posible cualquier esperanza de que, mientras ello ocurra, vayamos a desistir en nuestro afán profesional de contar las cosas tal y como son.
Y al día siguiente, cuando hayamos cesado en el empeño, cuando el aire haya dejado de circular por nuestras fosas, cuando una bella caja de madera de pino nos acoja en sus fauces, estaremos allá donde podamos, tratando de trabajar con honra, profesionalidad, ética y firmeza. Desgraciadamente para vosotros, no sabemos hacer otra cosa.



