
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
BLOG, por Alejandro Asensio.
Y es que en el fútbol moderno no siempre gana quien mejor juega. Tenemos muchos ejemplos de equipos que han logrado escribir su nombre en la historia de los triunfos a base de un juego resultadista. El Almería ha día de hoy es como un recién ascendido que hace de la ilusión su carta de presentación. Y con ella salta al campo, de donde normalmente sale decepcionado.
Málaga ha sido la excepción que confirma la regla. El equipo blanquiazul se llevó del Mediterráneo tres puntos que no mereció. En Copa, por contra, perdió una eliminatoria que tampoco mereció superar. El Almería ha aprendido a ganar y, para colmo, con gol de un delantero. Sekou saca pecho, que es precisamente lo que este equipo necesita.
Frente al Tenerife y Osasuna, los de Fran Fernández también fueron superiores. Muestran la alegría que gusta a la grada y sobre todo al espectador. Llegan, aprietan, se asocian. Hacen fútbol, y eso es un aspecto novedoso y destacable para un equipo que se subió en un barco a la deriva hace tiempo y del que todavía no ha sido capaz de bajar con garantías. Ahora, al menos, parece que trata de encontrar un rumbo.
Me centro en la labor del director de orquesta. Este Almería sabe a lo que juega, al menos yo lo veo así. Su seña de identidad es la salida por banda y la velocidad. Los centrocampistas, que suelen actuar como pivotes, bajan a ayudar en la salida de balón. Por otra parte, parece consigna evidente el cambio de orientación tratando de buscar espacios y de hacer de la llegada al segundo palo un arma a explotar. Falta que funcione. Faltaba la victoria. Es verdad que ha sido en Copa del Rey, pero al menos ha llegado. Veremos si sirve de algo.





