
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
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RADIOBLOG MINUTO 92, por Víctor J. Hernández Bru.
No es nuevo, ni mucho menos exclusivo del entorno de la UD Almería. Vivimos en un mundo en el que, a lo largo de su historia, siempre ha habido personajes empeñados en presentar sus opiniones y visiones de la cosa como las únicas válidas, las únicas tolerables.
Hace unos días, hemos escuchado, perplejos, la corriente de opinión que apunta a que si determinados políticos no independentistas celebran actos en determinados lugares del País Vasco o de Cataluña, lo que están haciendo es provocar, en lugar de expresarse con libertad, como corresponde en una democracia.
Flipo, pero flipo en colores, cuando leo a los ultradefensores de Alfonso García Gabarrón, cuya postura es absolutamente legítima, respetable y puede que incluso acertada, sostener que no se puede criticar al presidente de la UDA porque un buen día nos llevó a Primera, porque nos ha dado muchos años de Segunda y porque, si se va, desaparece el fútbol de Almería y seguramente incluso desaparece la propia Almería; que esto último no sé si lo ha dicho alguien, pero seguro que lo han pensado.
Alucino, pero alucino pepinillos, cuando me cuentan que el otro día, en la grada del Mediterráneo, cuando algunos aficionados le pidieron a Alfonso que se vaya, que venda el club, que acepte de una vez alguna de las millonarias ofertas que tiene por él y que presentan gentes que parecen interesadas en hacer un buen proyecto deportivo, en lugar de la desidia y el olvido al que Alfonso somete a su entidad, otros se dieron la vuelta y les conminaron a que se callasen o, lo que es aún más alucinógeno, que compren ellos el club.
Ignoro la respuesta de estos aficionados, pero yo les voy a dar la mía: ni comprar el club ni, por supuesto, nunca, jamás, callarse. Hablar, opinar, mostrar cada uno su postura libremente es lo mejor que nos regla la democracia, lo que nos hace diferentes a quienes viven sometidos a dictaduras, a nuestros padres, que lo hicieron bajo el yugo de 40 años de falta de libertades.
Me rebelo, lucho y he luchado durante décadas porque nadie se atreva a pisar mi derecho a expresar mi parecer que, en este caso, es que nuestra ciudad y nuestro club serían mucho mejores sin la presidencia de los García. Y estaré encantado de debatir y ofrecer mis argumentos a quienes los quieran escuchar; y también de no hacerlo con aquellos a los que les importe un pepino mi parecer.
Pero callarme nunca; eso no lo van a conseguir ellos ni ninguno. Y conmino, animo, empujo a quienes piensan lo que piensan, piensen lo que piensen, a que tampoco lo hagan. Ni García Gabarrón ni los aficionados que, al parecer, lo apoyan en su defensa de la mordaza, de la dictadura de pensamiento y opinión, de la línea del pensamiento único, van a conseguir que nos callemos los de Radio Marca. Y espero que tampoco consigan tapar la boca a ningún aficionado del Almería.
Tan sólo faltaría que los ciudadanos que pagamos impuestos, parte de los cuales llega al Almería, los que se abonan, los que compraron acciones, los que van a ver los partidos de la UDA y pagan su entrada, no pudieran manifestarse libremente.
La mordaza, querido Alfonso, queridos seguidores del ‘mandamás’, os la ponéis vosotros.




