
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
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RADIOBLOG MINUTO 92, por Víctor J. Hernández Bru.
El vestuario de la UDA va como un tiro. El grupo, confeccionado fundamentalmente con dos retales, los hombres del pasado año y los nuevos fichajes de la ‘era Turki’, han encajado a la perfección, con el magnífico ‘pegamento’ que suelen ser los buenos resultados.
Ver sobre el terreno de juego la entrada, en la segunda parte, de futbolistas que serían titulares en muchos equipos de Primera, como Vada y Petrovic, y entregarse al máximo, competir como si estuvieran pidiendo una oportunidad en Segunda, integrarse sin miramientos ni egos y darlo todo para aprovechar la media hora que tuvo uno y el menos de un cuarto de hora del otro es, para mí, la mejor noticia de todo lo que estamos viendo.
El Almería ha confeccionado un equipo y lo ha hecho en difíciles circunstancias, porque ha tenido un mes para trabajar, porque además lo ha hecho cuando la plantilla estaba casi completa y ha tenido que desalojar a bastantes futbolistas, haciéndolo con una abrumadora naturalidad y sin apenas exhibir conflictos (un pequeño fogonazo de Peibernes y nada más) y porque, además, a priori se establecía una clara diferencia entre los jugadores que ya estaban en el equipo, futbolistas bastante modestos y que apenas habían costado un duro en la etapa anterior, y la llegada de otros nuevos, firmados a golpe de talonario.
Puede parecer fácil, pero la situación era una auténtica patata caliente par Pedro Emanuel, que ha configurado y ensamblado todo esto con una inteligencia admirable, hasta el punto de que a algunas de las estrellas que han llegado aún ni las hemos visto debutar y de que otros que hasta ahora no habían brillado, se han transformado en rutilantes astros de uno de los equipos a batir en este comienzo del campeonato.
Hoy en día, tener que elegir entre Lazo y Gaspar, Petrovic y Aguza, Vada y Chema, Balliu o Romera o Darwin y Sekou no deja de ser una labor francamente ardua, cuando a principios del campeonato todos, salvo los que ahora se quieran subir a caballo ganador, hubiéramos tenido muy claro quiénes son los titulares y quiénes los suplentes.
Como todo, los éxitos, igual que los fracasos, no tienen ni un solo padre ni una receta mágica, sino que son consecuencia de diversos factores. Me está empezando a dar la impresión de que la dupla Drudi-Emanuel puede configurarse como una gran receta de éxito, puesto que creo que el primero ha hecho la labor de un sabio druida, configurando una pócima en la que ha acertado, al menos, en la gran mayoría de los ingredientes (fichajes); y el segundo está realizando una labor de ensamblaje digna de un relojero suizo.




