
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
La verdad es que, más allá de que no entienda esta parálisis comunicativa en la que vive la UD Almería de manera diría que casi permanente, sin información de los fichajes que ya están cerrados, sin confirmación siquiera que hay un jugador que ya está entrenando con el resto de sus compañeros y que viene de Primera División, sin partes médicos, sin una rotación siquiera mínima de protagonistas por los medios de comunicación, con una filosofía que, tras haber cambiado la presidencia y la propiedad del club, no puede sino ser responsabilidad de los servicios de comunicación, lo que sí celebra uno es la fastuosidad de los nombres que se manejan para reforzar a la UDA.
Hablar de Matías Palacios, Kaptoum o Scarpa nos coloca en una galaxia absolutamente lejana con respecto a los refuerzos que se manejaban en los mercados invernales de las últimas cinco temporadas, en las que el ‘coste cero’ no era ya una consigna, sino un auténtico ‘santa santorum’.
Sin embargo, para regocijo de algún buen seguidor mío en redes sociales, a esto también le tengo una pega que poner, ¡qué le vamos a hacer! Y la salvedad es que, a excepción del de Esteban Saveljich, no hay sobre la mesa el ningún nombre de centrales de alto copete.
Se habla de laterales de presumible prestigio internacional, grandes mediapuntas, renombrados centrocampistas e incluso algún goleador de relumbrón, pero casi ni rastro de centrales.
La circunstancia puede deberse simplemente a falta de perspicacia por nuestra parte, de los periodistas, que no hayamos sido capaces de saber quiénes son los defensas candidatos a reforzar tal posición; y espero que sea así.
Pero resulta curioso que, ventana tras ventana, mercado tras mercado, temporada tras temporada desde hace muchas, esa posición parezca continuar siendo el ‘hermano pobre de la plantilla’.
El Almería comenzó la temporada con tan sólo cuatro centrales, cifra que puede parecer suficiente, pero que en una plantilla con 25 jugadores como la de la UDA, en la que no sólo están dobladas todas las posiciones sino que en algunos casos hay hasta tres opciones, encarar la liga sabiendo que si se lesiona uno de tus centrales, ya sólo tendrás un recambio, y ello suponiendo que utilices dos y no tres jugadores en el once titular en tal posición, parece cuando menos aventurado.
En esto, como en todo, Murphy ha aplicado su ley y, a la lesión de Ibiza, se han unido otras como las Owona y sanciones, amén de que el cuarto central, el tal Ozornwafor, por razones que desconocemos pero imaginamos, no cuenta para nada al menos a día de hoy.
Uno observa esta realidad y piensa inmediatamente que el objetivo número uno en este mercado debe ser un central y, sin embargo, se ha hablado incluso más de porteros que de este tipo de defensores. Insisto: espero que sea más por nuestra impericia periodística que por la impenitencia en desamparar esa posición, heredada de la infausta etapa anterior.



