DestacadasRadioblogRadioBlog: Minuto 92

#RADIOBLOGMINUTO92: «Cerebros rapados y libertad de información: ¡Echa a ése, que ha discrepado de mí!»

Noticias descatadas del Deporte Almeriense

El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru

https://www.facebook.com/radiomarcaalmeria/videos/206343410613448/

 

#RADIOBLOGMINUTO92, por Víctor J. Hernández Bru.

La verdad es que esto de los medios de comunicación es un invento que a uno le permite disfrutar de experiencias extraordinarias en todos los sentidos, conocer personajes extraordinarios y otros con los que uno no compartiría ni un suspiro, aunque no deje de ser interesante saber que están ahí e incluso conocer cómo actúan sus mentes; y pasar por situaciones que viajan a lo largo de un incesante arco iris de posibilidades y sensaciones.

A través de la radio, un día puedes compartir tertulia con los chavales de la Asociación Dárata de Trastorno TEA y darte cuenta de que ellos, sus familias y sus cuidadores son auténticos héroes, como nos pasó el pasado viernes; y al mismo tiempo conocer muy de cerca a tipos que serían sospechosos de totalitarismo hasta en la Rusia de Stalin, en la Alemania de Hitler o en la Venezuela de Maduro.

A estas alturas, no me es fácil sorprenderme sobre lo totalitario, lo intransigente, lo fascista y lo dictadores que llegan a ser algunos, por las razones más absurdas, algunos de ellos incluso por una mal entendida defensa de sus respectivos equipos.

Al sufrido lector y oyente de Radio Marca Almería, le parecerá increíble que, ayer mismo, no en la España de 1931 o de 1939, ni en la Rusia o la Alemania de 1940 o la Cuba de 1990, un tipo pida formalmente en un grupo, en una red social, que se prohíba que otro escriba porque sus textos se orientan a crear división y controversia.

Sí, sé que lo más lógico es tomarse esto a coña, descojonarse como diría el ‘Coleta-Virus’ en la tribuna del Congreso y afrontar al tipejo en cuestión como un tarado que, sin duda, es lo que es. Pero la cuestión tiene una parte seria, porque entre todos, con los políticos y los periodistas a la cabeza, hemos construido una sociedad en la que un tipo sin oficio ni beneficio pide formalmente que se prohíba expresarse a un periodista, por el mero hecho de que no está de acuerdo con lo que éste dice.

Y lo peor del asunto es que esto no ocurre por algo trascendente, por algún asunto que pueda suponer el hundimiento de la economía, un problema de salud pública o un cambio del modelo democrático de Estado; esto ocurre en el ámbito del fútbol, lo cual evidencia dos cosas: por un lado, que tenemos aquí, a nuestro lado, a mentes perturbadas, a cerebros rapados cuyo modus operandi intelectual es muy similar a los que se dan de palos cada fin de semana en el fútbol argentino, por poner un ejemplo; y por otro, que si este ataque a la libertad de expresión ocurre en el ámbito de lo deportivo, hasta dónde no estarán dispuestos a llegar estos peligros públicos cuando se trate de algo verdaderamente trascendente.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba