
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Todas las noticias de la Unión Deportiva Almería.
Una de las principales amenazas del submarino amarillo son las jugadas a balón parado, sobre todo en los saques de banda de un Luis Hernández que el año pasado ya demostró de lo que es capaz.
Tras una victoria y una derrota en sus dos primeros partidos y dejando entrever el grupo compacto que ha formado su entrenador, Sergio González, el equipo de la Tacita de Plata recibirá en el Nuevo Mirandilla a un Almería necesitado de puntos el sábado a las 19:00h. A todo esto, se une que no pierde en su estadio contra el conjunto almeriense desde la temporada 01/02, con lo que todo parece en contra de los de Vicente Moreno.
El submarino amarillo no podrá contar con los ya lesionados Sergi Guardiola, Jorge Meré, Juan Cala y Brian Ocampo y que alineará al teórico once de gala que ya ha dejado entrever en las dos primeras jornadas con Jeremías Ledesma en portería, de izquierda a derecha la defensa es para Javier Hernández, Fali, Luis Hernández e Iza Carcelén, mediocampo para Darmin Machís, Fede San Emeterio, Ruben Alcaraz e Ivan Alejo y en punta Roger Martí y Álex Fernández. La única incógnita viene si Sergio meterá a Chris Ramos en lugar de algún punta o más caído a banda izquierda por Machís.
Un Cádiz que el año pasado comenzó sin puntuar en las primeras jornadas pero que este año demuestra una cara rocosa y dejando claro que sabe a lo que juega y pide su entrenador. El equipo de Sergio García es un bloque, que defiende su área como pocos y si se ponen por delante serán un dolor de muelas constante. Además, según Opta, es el equipo que más rápido avanza (2,1 m/s) con menos pases realizados por secuencia (2,3 pases), por lo que tienen un juego directo y rápido en el cual no les importa saltarse el medio del campo para llegar al área contraria.
Sin embargo, una de las principales amenazas del submarino amarillo son las jugadas a balón parado – desde donde vino el gol que le dio la victoria contra el Alavés – y los saques de banda con un Luis Hernández que tiene una catapulta en sus brazos y que el año pasado sacó a pasear en el Juegos del Mediterráneo.




