DestacadasRadioblogRadioBlog: Minuto 92

VÍDEO BLOG #Minuto92: Yo no ampliaría el estadio… pero El Assy se comprometió a hacerlo

Noticias descatadas del Deporte Almeriense

El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru

VÍDEO BLOG #Minuto92: Yo no ampliaría el estadio… pero El Assy se comprometió a hacerlo, por Víctor J. Hernández Bru.

Hace muchos años que vengo diciendo que ampliar la capacidad de los recintos deportivos a lo loco es una equivocación muy importante. No es una posición teórica, sino una conclusión tras muchos años, décadas, de estar muy pegado al deporte en general y a la gestión deportiva en particular.

Las decisiones sobre la capacidad de las instalaciones deportivas han de corresponder siempre a sus dueños y nunca a las entidades deportivas que las usan o que las tienen arrendadas en un momento puntual y concreto.

Y además, la decisión ha de llegar tras un estudio y una reflexión profunda y no fruto de un calentón, de un momento de éxito o de éxtasis que conduzca directamente a la precipitación.

Ejemplos de graves errores en este sentido podría citar muchísimos, pero me voy a centrar en tres. El primero fue el Palau Sant Jordi construido para los Juegos de Barcelona 92, en una ciudad como la capital catalana, con una extensión poblacional brutal, ya en aquel entonces, y con unas perspectivas que apuntaban a un mayor crecimiento que posteriormente se confirmó. Sin embargo, las autoridades se empeñaron en hacer un palacio de deporte con capacidad para 18.000 espectadores, en el que se iban a celebrar pruebas de los Juegos y que posteriormente sería el escenario del FC Barcelona de baloncesto. Y así fue en un principio, pero la imposibilidad de que se produjeran buenas entradas de público allí hicieron que el Barça decidiera regresar a su Palau Blaugrana, donde se sentía más arropado por el público.

En Almería tenemos también varias experiencias al respecto. Una de ellas no está muy lejos del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Hablo del Palacio del mismo nombre, que apenas se ha llenado alguna vez y en el que ningún club deportivo almeriense de máxima elite ha querido jugar nunca a pista completa, por lo desangelado y gigantesco del escenario y por la ausencia de público para que el equipo local se sienta mínimamente apoyado.

Con el Estadio de Santo Domingo, en El Ejido, ocurrió lo mismo. Tras el ascenso a Segunda División, los rectores municipales pensaron que las gradas supletorias que elevaron la capacidad a 7.000 espectadores y que se llenaron una vez eran el nuevo aforo idóneo, construyéndose un estadio para 8.000 que se ha llenado la friolera de cero veces y que, con su pista de atletismo incluida, tuvo parte de la responsabilidad en el descenso del club que lo usó, el Poli Ejido, que apenas pasó ninguna vez de 5.000 espectadores en la grada.

Ahora, los 15.000 abonados de la UDA están dando pie para que muchos digan que la capacidad del estadio se ha quedado pequeña. Yo, como tantas veces a contracorriente, no lo creo. Yo no ampliaría el estadio porque la fiebre que ahora se vive no está garantizada para mañana y porque un estadio lleno siempre es mucho mejor, aunque sea con menos capacidad, para el equipo que juega en él, que un estadio mucho más amplio pero con mucho cemento sin cubrir.

Y por supuesto que no creo que sea la UD Almería quien tenga que decidir si se amplía o no, aunque sea Turki el que ponga el dinero, puesto que se trata de un patrimonio de la ciudad que, si se amplía y un mal día Turki se marcha, quedará como un mamotreto incómodo como lo han sido Santo Domingo y el Palacio, por no hablar del Sant Jordi.

Eso sí, El Assy se ha comprometido públicamente en hacerlo y mucho me temo que está obligado a hacerlo, aunque tratándose de él, de quien dijo que no volveríamos a Segunda División, el valor de su palabra es el que es. Veremos.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba