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Jairo Ruiz y Pablo Jaramillo quieren repetir presea en París y Anastasiya Dmytriv y Diego Hernández buscarán estrenar su palmarés
Cuatro almerienses se encuentran en París dispuestos a vivir el sueño paralímpico, en dos de los casos, Pablo Jaramillo y Jairo Ruiz, el objetivo es conseguir una segunda medalla que ponga el broche a una destacada trayectoria deportiva. En el caso del paratriatleta ya confirmó que una vez que acabe la prueba se habrá acabado su carrera, el ciclista se lo piensa, aunque reconoce que «ese momento se va acercando, está claro».
Además, se estrena en tierras galas en estas lides Anastasiya Dmytriv y lo hace con serias opciones de subirse al cajón, así lo atestiguan sus resultados en Campeonatos del Mundo y Europeos, mantener la calma en sus primeros Juegos Paralímpicos puede ser clave para que mañana por la tarde pueda coronarse.
No faltará a la cita tampoco todo un clásico del deporte almeriense, el técnico Diego Hernández, que dirigirá a los dos integrantes de la selección de parataekwondo. Tras impulsar diferentes clubes y proyectos en la provincia y liderar también la selección andaluza, el enytrenador almeriense disfrutará de una gran experiencia junto a dos deportistas con los que lleva trabajando mucho tiempo y a los que intentará ayudar en la consecución de una medalla que no es, ni mucho menos, una obligación, pero sí una ilusión entre la expedición.
Jairo Ruiz dirá adiós al paratriatlón el próximo 1 de septiembre con su tercera partipación en unos Juegos Paralímpicos y sin renunciar a nada, pese a que en esta ocasión no parte en el grupo de favoritos. El deportista de la Colonia de Los Ángeles se mantiene en el ‘top 15’ mundial, pero sus marcas de esta última temporada no le sitúan entre los máximos aspirantes a medalla, algo que puede ser un arma de doble fila para un competidor con experiencia como él.
Ruiz reconoció que «estos Juegos Paralímpicos me dan más alegría que los dos anteriores, ha sido mucho tiempo luchándolos, muchos tiempo peleándolos y en el último minuto conseguimos la clasificación, con 35 años, no soy el más mayor de la selección nacional, pero hay que destacar que sigo a buen nivel».
El paratriatleta, desde la experiencia, no arrincona la presión, pero destacó que «en Río de Janeiro conseguí la clasificación casi al final también y era todo muy nuevo, el paratriatlón nunca había sido parte de los Juegos Paralímpicos, no sabíamos cómo iba a ser, nos enteramos a última hora cómo iba a ser la clasificación. Me salió una carrera espectacular y conseguí el bronce, eso hizo que todo se profesionalizase, pasó a ser todo más serio y en los Juegos de Tokio ya sí creo que llegué como uno de los favoritos y salió fatal, un desastre absoluto, todavía no tengo claro por qué porque llegué en una forma física espectacular, nunca he estado tan fuerte».
Quitarse esa espina es un objetivo para Jairo Ruiz que tendrá la última oportunidad en un gran escenario internacional pese a los problemas de espalda que ha arrastrado durante sus últimos años de carrera y que ahora ya están en el recuerdo.
El almeriense reflexionó sobre la importancia de cerrar su ciclo con unos terceros Juegos dejando claro que «cualquier deportista lo valora porque en toda tu trayectoria tienes muy pocas opciones de participar. Tienes que ser uno de los mejores del mundo durante cuatro años y tener la suerte de no sufrir lesiones, afrontar una clasificación muy larga… es posible que siendo uno de los mejores te quedes fuera».
Con el mismo objetivo, Pablo Jaramillo se presenta en París, junto a sus inseparables Ricardo Ten y Alfonso Cabello, dispuestos a repetir el éxito logrado el Tokio en velocidad por equipos. El nijareño, que ha llegado a Francia directamente desde una concentración en Palma de Mallorca, indicó que «la intención es aspirar a lo máximo porque el enfoque del trabajo realizado durante este último año y medio ha ido en esa dirección. No puedo negar que aunque hemos aguantado hasta última hora en España para salvar los desbarajustes que hay siempre en estas grandes competiciones, ahora ya estoy con mucbas ganas de probarme en el velódromo y también de mirar cómo están los rivales». Lo ocurrido en Tokio marca el camino a seguir, aunque el bronce ya sería todo un logro porque «hay que reconocer que Inglaterra lleva algo de ventaja, luego hay que meter en la ecuación a Francia, quizas a Colombia incluso».
Jaramillo recordó que «siempre hay sorpresas en unos Juegos, lo primero es conseguir la clasifición, porque solo los cuatro mejores tiempos estarán en la fina. Hay que encontrar el físico y el punto en ese momento clave, no esperábamos cuando logramos la medalla en Tokio y hay que valorarlo, España solo tiene siete plazas para ciclismo en esta cita. en marzo o abril lo veía muy complicado, pero seguí entrenando, en el Mundial solo pudimos hacer quintos, pero había que estar bien en París».
Frente a la experiencia de Jairo Ruiz y Pablo Jaramillo, la eclosión de una Anastasiya Dmytriv que a sus 16 años afronta sus primeros Juegos Paralímpicos, aunque ya con un bagaje internacional casi impensable para su edad. Su destacado paso por los Campeonatos del Mundo la colocan entre las principales candidatas a presea, aunque la ejidense sigue con un mensaje de que «es increíble pensar en medallas, récord, unos Juegos…». La presión la asume con naturalidad y destacó que «lo principal es disfrutar y luego hacerlo lo mejor posible e intentar luchar por una medalla». La joven talento de la natación reconoció que París 2024 le llega en un momento de madurez, ya que «en mi primer Mundial me sentía un poco intimidada, yo era novata y no sabía como iba a ser nadar en una competición como esa ni como relajarme cuando estuviese nerviosa, pero ahora ya he cogido un poco más de experiencia, me siento cómoda, escucho los consejos que me dan desde mi equipo y me siento bien».
El más madrugador en cumplir con la cita paralímica es Diego Hernández que se consolida en la capital francesa como técnico de referencia para la Federación Española de Taekwondo. El entrenador almeriense reconoce que tras muchos años en este deporte «es un sueño» estar al frente de la expedición, ya que tras muchas competiciones interna




