Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEO BLOG #Minuto92: El acoso y el hostigamiento de la UDA hacia nosotros cruza otra línea: la agresión física. Que nadie dude de que seguiremos adelante, por Víctor J. Hernández Bru.
No es fácil para mí hoy ponerme delante del teclado. Y no lo es, después de que este miércoles, mi compañero José Luis Pascual haya sido agredido por un miembro de la seguridad privada de la UD Almería, o mejor sería decir de Mohamed El Assy. Afortunadamente, las secuelas físicas de Pascual no parecen relevantes, aunque habrá que ver; pero hoy he llegado ya al convencimiento de que en esta actitud de hostigamiento y acoso de la UDA hacia nuestras emisoras, va a tener pasando algo grave.
Como todo el mundo sabe, todo esto empezó con la ubicación de un cartel con una foto mía y una señal de prohibido, junto a insultos, en la valla del Estadio. Luego vino un intento de colgar otro cartel en la fachada de la emisora y el veto que me lleva prohibiendo entrar al Estadio desde hace dos años.
Este año, como estos señores, totalitarios y bananeros, no encuentran la manera de silenciar nuestra libertad de opinión y de prensa, han llegado nuevas vueltas de tuerca, como la medida de no enviar información a ninguno de nuestros profesionales y sacarnos a todos del chat de medios del club.
Y este miércoles, ante la esperadísima rueda de prensa de Mohamed El Assy, que ha estado siete meses sin tomar la palabra ni dar explicaciones de nada, con un descenso de categoría incluido, siendo durante muchas jornadas el peor equipo en la historia de la liga, incumpliendo los compromisos de la ciudad deportiva y de la segunda fase del estadio, el club ha decidido que tampoco podemos pasar a las ruedas de prensa.
Y lo ha ejecutado, aún a pesar de habernos convocado a la comparecencia de El Assy a través del correo. Mi compañero Pascual, que es un ejemplo de profesionalidad, un tipo culto, responsable, trabajador y con una inteligencia sublime, pero sobre todo es una buena persona, no hizo el miércoles más que acudir a la llamada del club. Que si no lo hubieran convocado, también tendría derecho a acudir a cubrir una noticia, pero es que además lo avisaron.
Y al llegar al estadio, el guarda de seguridad de la puerta le dio el alto, informándole de que la cúpula del club había prohibido su entrada. Pascual llamó a los responsables de prensa, pero no hubo respuesta de Juanjo ‘Mampo’. Y cuando le fue a mostrar la convocatoria que había recibido del club, el citado profesional de la seguridad lo agredió. En la tarde de ayer, la correspondiente denuncia policial ya fue ejecutada.
Como puede observarse, la UDA, ese club que se rige por normas totalitarias y dictatoriales, que no respeta la Constitución, la libertad de prensa y el derecho a la información, ahora ha dado un paso más, llegando a la agresión física. Y todo esto se produce no sólo gracias a la falta de ‘educación democrática’ de quienes mandan en el club, sino por la pasividad de parte la sociedad almeriense.
La rueda de prensa se celebró y sólo el compañero Juanjo García preguntó por qué no se dejaba pasar a Pascual. Todos los demás callaron y todos decidieron quedarse, dando carta de la naturaleza a este ataque a nuestra profesión. La respuesta de El Assy a dicha pregunta fue un insulto que seguramente le costará otra acción judicial, llamándonos “radio ilegal”, figura que no existe y por la que tendrá que responder ante la Justicia.
Y luego está el resto de la sociedad, empezando por las instituciones. Ante todos los abusos que acabo de relatar, ni una sola institución ha reaccionado: ni el Ayuntamiento, ni la Diputación, ni la Junta, ni el Gobierno, nadie. Eso sí, en privado muchos apoyos, pero cero compromisos, en una actitud cobarde y cómplice de los abusos.
Eso sí, tengo que agradecer, en mi nombre, en el de Pascual y en el de nuestras emisoras, la lluvia de apoyos en redes y a través de todo tipo de canales, así como la fortaleza del grupo que componen los ‘profes’ de Marcador Radio, con los que formamos una gran familia. A más ataques, más unidad en dicha familia. Vamos a seguir, incluso si se repiten las agresiones; que a nadie le quepa ninguna duda.




