
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Después de dejar el fútbol en activo no tuve la oportunidad de volver a ver un partido, no he visto nunca al Almería. Después del Franco Navarro, en el que jugué, no he vuelto a pisar un estadio, aunque sí jugué algunos partidos de veteranos. Pues bien, surgió la oportunidad de ir al fútbol, de ver el Almería con el Sevilla, algo que te dicen en una comida, en una tertulia y no vuelves a hablarlo, pero suena el teléfono, era mi amigo Víctor Bru, «Paco, prepárate que nos vamos al fútbol». Sentí una mezcla de emoción que me recorrió el cuerpo, a la vez que empecé a recordar partidos, paradas, situaciones que alguna vez he hecho en mi vida deportiva.
Volví a tener 28 años, comer rápido, parece que llegas tarde. Estuve rodeado con gente con banderas, bufandas en mano, todos unidos por un mismo sentimiento. Mientras esperaba, aparece Víctor, acompañado de su hijo, Víctor JR que no lo soltaba en ningún momento, que derrochaba felicidad, le delataban sus ojos, iba a ver a su equipo.
Encaramos la puerta 1 manteniendo la fila y pasamos por el torno, ese que tanta gente pasó antes para verme a mi y ahora era yo 30 años después. Vi alegría, ánimos, el olor a césped, las gradas llenas, el césped espectacular, se respiraba fútbol, pasión, ilusión y cuando echaba la cabeza a un lado y veía a Víctor JR y a otros niños que eran felices… el ambiente en ese momentos lucía con el resultado, yo estaba en shock, atónito, mirando el más mínimo detalle de todo el Estadio. Escuchaba hasta el sonido del balón cuando lo tocaba la bota, veía a los porteros mojando los guantes como lo hacía yo y sentía el balón pegado en las palmas de mis manos.
Me gustó mucho, me emocioné con todo, pero sobre todo de esos niños, en este caso reflejados en Víctor JR, que van al fútbol con sus héroes, con sus padres, a ser felices, cuidemos esa cantera, cuidemos nuestro patrimonio y que viva el fútbol.




