Noticias descatadas del Deporte Almeriense
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El líder impone su ley de manera aplastante.
La UD Almería supera con claridad al Córdoba, de nuevo con una segunda parte magistral.
FICHA TÉCNICA.
CÓRDOBA CF. Carlos Marín; Isaac (Magunacelaya, m. 57) Calderón, Lapeña, Xavi Sintes; Álex Sala (Yoldi, m. 57) Theo Zidane (Albarrán, m. 49), Carracedo, Adilson Mendes (Zalazar, m. 57); Isma Ruiz y Antonio Casas.
UD ALMERÍA. Maximiano; Pubill (Puigmal, m. 75), Langa, Chumi, Édgar; Lopy (Kaiky, m. 75), Quintanilla (Robertone, m. 69); Pozo, Melamed (Lázaro Vinicius, m. 69), Baptistao (Arribas, m. 57); y Luis Suárez.
ÁRBITRO. Moreno Aragón (VAR: Gálvez Rascón). Amonestó a los locales Álex Sala, Isaac, Zalazar y Theo Zidane y al visitante Luis Suárez. Mostró roja directa al local Calderón (m. 46).
GOLES. 0-1: Luis Suárez (pen, m. 31). 0-2: Baptistao (m. 51). 0-3: Melamed (m. 68).
INCIDENCIAS. Partido correspondiente a la vigesimosegunda jornada de liga en Segunda División, disputado en el Estadio Nuevo Arcángel de Córdoba, ante 17.897 espectadores.
CRÓNICA.
Es el líder y va sobrado. Al menos en estos partidos ante una amplia cantidad de equipos que componen la clase proletaria de la Segunda División. La UD Almería ha pasado por encima del Córdoba, echando mano sobre todo de la gran diferencia de potencial sobre un equipo modesto como el ‘califal’, que aunque ha ‘soñado’ en alguna fase de la primera mitad con un dominio ficticio sobre los de Rubi, finalmente ha despertado a la cruda realidad.
El Almería ha ido todo el partido a lo suyo, esperando con paciencia a que llegara su momento, que ha llegado con acciones en las que se ha observado de manera clara la diferencia de calidad y potencial: primero con un penalti absurdo, luego con una expulsión no menos absurda y finalmente, ya con todo encarrilado, los goles a la contra que han desnudado a un Córdoba absolutamente desarbolado desde que se quedó con diez.
La importancia de ser el líder de la competición.
El partido ha comenzado con los dos equipos muy bien plantados en defensa, complicando sobremanera en principio los ataques del rival. Poco a poco han comenzado a suceder dos cosas: por un lado, que Luis Suárez, cada vez que tocaba la pelota, ha supuesto un dolor de cabeza para el rival; y en segundo lugar, que el Córdoba ha empezado a llegar con cierta facilidad a la portería, provocando sufrimiento, primero con un error de Chumi y después con un córner que, sin ser rematado por ningún efectivo del Córdoba, se ha envenenado, obligando a la acción in extremis de Maximiano.

Sin embargo, el partido ha cambiado notablemente superada su primera media hora, cuando en una acción a pelota parada, el centro sobre el área cordobesa intentaba ser rematado por Pubill, que ha sido absurdamente agarrado por Theo Zidane, culminando en un penalti que el ‘Caníval’ Suárez ha transformando, para seguir incrementando sus elefantiásicas cifras de este año.
Con el paso de los minutos y la proliferación de faltas que han ido deteniendo el juego parando el crono, el partido se ha caído un poco, ha perdido ritmo y vistosidad, con una UDA, de nuevo y una vez más, haciendo gala de ese ‘oficio Rubi’ que tan rentable le está siendo esta temporada.
En la segunda, la lógica del fútbol ante tal diferencia de potencial.
El arranque del segundo tiempo ha llegado con otra acción absolutamente decisiva para el signo del encuentro, con una pelota adelanta sobre la carrera de Luis Suárez, quien cuando encaraba la frontal del área, adelantándose a todos los defensores locales, ha sido agarrado por detrás por Calderón, con la consiguiente roja directa. El Córdoba se quedaba con uno menos.
Y casi acto seguido, llegaba el segundo, con un centro al área cordobesista, pésimamente despejada por la zaga, dejando el balón muerto en la frontal de la chica, para el remate certero y oportuno de Baptistao, que casi sentenciaba el choque (0-2).
El Córdoba ha intentado que pasen cosas en el campo para recuperar opciones, algo a la desesperada, con un triple cambio incluido, pero el Almería no le ha perdido en ningún momento la cara a ese dominio de la situación y, en el 68, llegaba el tercero rojiblanco, cómo no, a la contra, con un balón que Melamed orientaba con recorte hacia el interior, para disparar al palo largo y colocar el (0-3).
Rubi ha aprovechado, entonces, para hacer jugar a Robertone, en sus primeros minutos tras la lesión, y también a Lázaro Vinicius, tras su cesión en Brasil. Todo le salía a favor a un Rubi que, además, ha visto ganar a su equipo casi sin meter la quinta en ningún momento. El líder, cada día más sólido, ha mostrado galones en el Nuevo Arcángel.



