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Radioblog #DeRebote: ‘No hay paz para los palmeros’, por José Luis Pascual

Noticias descatadas del Deporte Almeriense

Se dejó otros dos puntos la UD Almería ante el Real Oviedo y el bache empieza a coger forma de socavón. El conjunto rojiblanco vuelve a parecerse al de comienzos de temporada, a ratos desubicado, a veces indolente, y eso en una categoría como la Segunda División, por muy bajo que esté el nivel esta temporada, se paga.

Los de Rubi han rascado un punto con más polémica y decisiones arbitrales a favor que juego ante Cádiz y Real Oviedo que bien pudieron llevarse más botín. Al Huesca le valió con atrincherarse con orden para sumar también ante el ‘Real Madrid de la Segunda División’. Fuera, Córdoba fue un oasis en el que dio la sensación que a la UDA solo le llegó para ejecutar los errores infantiles de los de Iván Ania, de lo de Albacete mejor no hablar, una primera parte de juzgado de guardia, de las de ‘mirarse las caritas’.

Así que el cuadro indálico sigue perdiendo fuelle en el campo casi al mismo tiempo que se desangra fuera de él. La esperpéntica presentación de la Ciudad Deportiva, con reconocimiento expreso del CEO de que no hay dinero para poder comenzar las obras, y el anuncio de que la segunda fase de la reforma del Estadio se aplazará, mínimo, hasta junio del 2026, son nuevos varapalos para una afición que, además, ha visto como un mercado más el club ha ido dejando de lado la oportunidad de reforzarse, como sí están haciendo otros candidatos al ascenso, para limitarse a acometer alguna contratación de jóvenes desconocidos con los que estrechar vínculos con determinadas agencias de representación amigas y tratar de rascar plusvalías y comisiones a no muy largo plazo.

Poco se está moviendo en los últimos tiempos la UDA en el mercado y, además, con escaso éxito. El lamentable partido de Nico Melamed ante el Real Oviedo ha colmado el vaso de la paciencia de muchos seguidores que no alcanzan a entender el rendimiento del ‘fichaje estrella’ de esta temporada que ni siquiera se ha ganado la titularidad y que suele tirar por el sumidero las oportunidades que aún le sigue concediendo el cuerpo técnico. Intrascendente en el juego del equipo y errático a balón parado, el canterano del Espanyol está empezando a mirarse en el espejo de otros ‘refuerzos’, caso de César Montes, que llegaron con cartel y fueron mutando en dolor de cabeza.

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