Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEOBLOG #Minuto92: Engañados, por Víctor J. Hernández Bru.
No es de ahora. Llevo muchos años convencido de que vivimos, en Almería, en lo que yo llamo un ‘páramo periodístico’. No sabría decir muy bien por qué, pero la realidad es que en nuestro entorno, sobre todo los políticos encuentran todas las facilidades para ‘colar’ en los medios las más descaradas ‘trolas’ sin ningún tipo de dificultad: comedores escolares cerrados que en realidad están abiertos, centros de salud sin pediatra que en realidad tienen pediatra, colas que no existen, desmantelamiento de servicios que en realidad siguen prestándose o hacinamientos educativos sobre los que el denunciante no es capaz de aportar ni una sola prueba, terminan conquistando portadas sin que al denunciante le produzcan ningún tipo de rubor ni al medio en cuestión la más mínima curiosidad por comprobar su veracidad, que en realidad, no lo es.
Digo que no tengo muy claro el motivo de tan fácil manipulación mediática, pero aun sin saberlo, es evidente que el tejido mediático y periodístico tiene mucho que ver. Y en el deporte, o mejor dicho, en todo lo que rodea a la UD Almería, la cosa incluso empeora bastante.
Llevamos ya más de dos años en los que el club desarrolla un ‘respeto a la libertad de prensa selectivo’, manteniendo un veto absolutamente intolerable sobre un periodista, que este pasado verano ha hecho extensivo a todos los profesionales y colaboradores de los medios de comunicación para los que éste trabaja. ¿El motivo? Nadie lo ha explicado, aunque sólo hay uno: que se cuentan verdades que molestan al CEO, el señor El Assy, poco acostumbrado a la libertad que no sea la suya y a la democracia.
Mientras, en el lado contrario, los periodistas o similares que no preguntan o que basan su actividad en sobar el lomo del CEO disfrutan de sus normales libertades y también de alguna prebenda. Unos se conforman con poder ser invitados a copas por el CEO en el Bribón de la Habana; otros con que les manden algún futbolista de vez en cuando a sus programas; y varios de ellos con recibir una inserción publicitaria pagada en los días de partido.
Y así, ocurren situaciones absolutamente vergonzosas como las de la rueda de prensa de este pasado sábado tras el empate frente al Málaga, justo después de que el equipo acumulase su séptima semana sin ganar, con un total de 5 puntos de 21; o ampliando más el foco, 9 puntos de los últimos 27 en juego, con una sola victoria en nueve partidos.
En ese del Málaga, el equipo se había adelantado con 2-0 para terminar empatando en casa frente al decimocuarto de la tabla, después de que Rubi hubiera retirado del campo a sus dos mejores hombres, Baptistao y sobre todo Arribas, cuando el choque marchaba empate a dos, tras el segundo tanto visitante que llegó cuando aún quedaba media hora para el final.
Absolutamente nadie en sala de prensa preguntó por esos nefastos cambios, como tampoco nadie pregunta nunca por qué el único y millonario fichaje de este verano no juega ya nunca como titular.
En cambio, se escucharon frases, en boca de presuntos periodistas presentes, como que el mediocampo había estado hoy mucho mejor que otros días, que la primera parte había sido de lo mejor de la temporada, que había que celebrar que Vinicius y Suárez no hubieran discutido esta vez sobre el campo o que, en circunstancias normales, el partido lo debería haber ganado la UDA, sin que nadie supiera a qué circunstancias normales se refería el sobador de lomo en cuestión.
Y ya en el colmo del peloteo más infame, con las rodilleras caladas hasta los dientes, una flagrante manipulación de las cifras: repito, en mitad de una racha de 9 puntos de los últimos 27 posibles, de siete semanas sin ganar, uno de los sobadores de lomo de referencia extendía el calendario hasta encontrar datos positivos y hablaba de una racha positiva de dos derrotas sólo en los últimos 21 partidos. O sea, que un equipo que lleve diez derrotas seguidas podría consolarse extendiendo el cálculo de la racha hasta tres temporadas atrás, para que así el dato fuera positivo.
Como puede verse, estamos ante una estrategia global de manipulación en la que el señor El Assy y sus secuaces han logrado incluir a muchos de los medios y periodistas que siguen al equipo, no sé si a base de esas entrevistas que dosifican de vez en cuando, a las inserciones publicitarias o a las copillas en el calor de las noches del Bribón. En todo caso, una parte muy amplia de la afición sabe que todo esto no es más que un vil engaño y el resto, poco a poco, va cayendo en la cuenta. Y mientras tanto, mi profesión arrastrada por los suelos, casi celebrando en sala de prensa una racha, la real y no la inventada por los ‘rodilleros’, de 9 puntos de 27 posibles, habiendo pasado del liderato a la séptima posición. Y, por ahora, bajando.



