Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEOBLOG #Minuto92: Rubi es culpable… pero no el único ni el principal culpable, por Víctor J. Hernández Bru.
Ha empezado la ‘Operación Escudo’, la caza del culpable que cargue con las consecuencias de un desastre que tiene muchos padres, pero uno principal, que como es lógico, es el responsable máximo del club, su CEO, su director general, Mohamed El Assy.
Y el principal candidato a cargar con el mochuelo es el técnico Rubi, principalmente porque en el club no hay mucha más gente con responsabilidades en lo deportivo, el asesor del presidente es asesor del presidente, los jugadores son muchos y no se les puede echar a todos y el CEO necesita una cabeza de turco con la que acudir a Rihad. En un club normal, esa testa sacrificada se presentaría también ante la afición, pero eso aquí es lo de menos, puesto que aquí la afición importa menos que nada.
Una de las grandes diferencias entre Rubi y El Assy es que el primero de ellos no tiene a su disposición dinero o influencia del club para teledirigir conversaciones mediáticas y cibernéticas. Y entonces, ya ha comenzado el juego: donde antes, porque así lo reclamaba el CEO, había medios de comunicación en los que se embadurnaba de aceite al técnico catalán, ahora lo que hay son disparos de responsabilidades y culpas, ácidas críticas e incluso peticiones de dimisión.
¿Dimitir? ¿En serio alguien piensa que Rubi puede dimitir? O mejor dicho, ¿hay alguien ahí fuera que se marcharía de un trabajo en el que, si te quedas o te echan, te terminarán pagando nueve millones de euros, mientras que si agarras la puerta te quedas en cero?
Es demasiado descarado para ser verdad. Pero es verdad. Y además, aunque El Assy no lo sepa, esto es más antiguo que un bosque en el fútbol: el presidente o el director general que necesita que alguien ejerza de muro de contención ante las críticas y la asunción de responsabilidades, que le libre de los silbidos en el estadio o, en este caso, que se coma el marrón ante una posible petición de responsabilidad por parte del presidente Turki, en el caso de que éste se acuerde de que es propietario de un club en Almería.
Prepárate, querido oyente/lector, para percibir, como ya se ha empezado a percibir, críticas atroces y frontales a la labor de Rubi, a sus cambios, a sus planteamientos, a su falta de control sobre el vestuario. Críticas con las que yo no sólo estoy completamente de acuerdo, sino que llevo meses planteando. El problema es que Rubi, siendo culpable, no es ni el único ni el principal culpable de la situación de un equipo, y sobre todo de un club donde casi todo está manga por hombro. Llega el momento de recordar que, aunque Rubi está como está, es el único entrenador de la ‘era Turki/El Assy’ que ha cosechado los resultados que se le exigían en algún momento. Que a nadie le extrañe que, si cayera Rubi, lo cual no parece posible dadas sus condiciones contractuales provocadas y firmadas por el propio ‘Míster Chalé – Míster Pancarta’, volvamos a los Pedros Enmanueles, a los Nandinhos o, lo que es mucho peor, a los ‘Gutis’.
Ha comenzado la caza del culpable, la caza del cabeza de turco.




