
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Pues en este caluroso viernes se ha cerrado la etapa de Turki Al Sheikh como mandatario de la Unión Deportiva Almería y mal que me pese tengo que decir que me deja una sensación de fracaso tras seis años que prometían una realidad muy diferente a la que finalmente se ha dado con su excelencia al frente.
Turki llegó con ganas, coches de lujo por regalar, la Primera División e incluso la Europa League en el horizonte y proyectos presuntamente imparables como la Ciudad Deportiva o la reforma del Estadio de los Juegos Mediterráneos. Seis años después, el equipo sigue en Segunda División tras completar un ridículo histórico en la máxima categoría, de la Ciudad Deportiva solo se ha avanzado en la compra de unos terrenos que ni siquiera están a nombre de la entidad y el lavado de cara del Juegos sabe a muy poco, más teniendo en cuenta la retirada con nocturnidad y alevosía de las gradas supletorias.
Nos decían nuestras madres en nuestra adolescencia que evitásemos las malas compañías y por lo que parece a Turki no se le dio ese cíclico momento porque estoy absolutamente convencido de que han sido sus extraños compañeros de viaje los que han hundido sus originales buenos propósitos. Mohamed El Assy, un empleado de banca que ha acabado en el deporte y Joao Goncalves, intermediario de escaso prestigio han llevado al precipicio a su ‘excelencia’ que cuando las cosas se torcieron, como se suele preciar en un billonario, decidió batirse en retirada antes que sufrir en primera línea de batalla la cuesta abajo de su creación.
El caso es que se abre una nueva etapa en la entidad almeriense, aunque con los inefables El Assy y Goncalves continuando en el proyecto nada bueno se puede esperar, al menos en esta primera etapa, dicen que de transición. Todo lo que no sea meter la pala en los despachos del Juegos del Mediterráneo y arrancar las malas hierbas generadas durante este lustro largo serán seguir abocando al club a la nada más absoluta.




