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Radioblog #DeRebote: ‘El tiempo se va’, por José Luis Pascual

Noticias descatadas del Deporte Almeriense

Dicen los eruditos que en pretemporada se pueden sacar pocas conclusiones certeras sobre un equipo, pero lo cierto es que tras hacer un acto de fe y tragarme los cuatro partidos disputados por la UDA en este caluroso verano qué menos que atreverme a compartir algunas reflexiones, creo que me lo he ganado.

En primer lugar que Andrés Fernández transmite seguridad y que aunque haya llegado al conjunto rojiblanco en el ocaso de su carrera parece en disposición de darnos aún un par de buenas campañas y cerrar el ya cansino debate bajo los palos que en los últimos años viene rodeando al cuadro indálico. Fernando no estuvo nada bien ante el Málaga y se mostró muy dubitativo frente al Marbella, nadie me va a bajar del burro de que lo mejor tanto para él como para el club hubiese sido su salida este verano, la sensación es de ciclo acabado que se alarga por el acomodamiento de ambas partes.

En defensa resulta casi incomprensible que a 14 días de que comience la Liga solo se cuente con dos centrales y en estos encuentros se haya estado experimentado con Dzodic, que está parcheando como buenamente puede, y Pedro Fidel, que parece aún muy tierno para batallas de cierto fuste. Tras completar ocho fichajes, el Almería mantiene en pañales una posición clave y que le ha costado, en buena parte, el rotundo fracaso de las dos últimas temporadas, para colmo renovando tres años más a un Chumi que a la vista de estos primeros bolos tiene la cabeza en cualquier otro sitio.

En la parcela central me ha llamado la atención un Horta al que se le vislumbra una calidad por encima de la media, aunque también muy cortito de físico, un perfil Melero, aunque esperemos que el luso vaya a más tras llegar con el stage ya iniciado. Y arriba ya hay motivos para preocuparse con los primeros compases de Soko como rojiblanco. El delantero de Camerún parece no haber aterrizado aún, errático, de movimientos torpes y con un punto de ansiedad que no anticipa nada bueno. Tampoco ayuda la compañía ocasional de un Baptistao casi desaparecido y un Lázaro al que el club sigue dispuesto a darle oportunidades que el brasileño se empeña en no justificar sobre el verde.

En definitiva, un proyecto con demasiadas cosas que pulir a dos semanas de la hora de la verdad pese a que los millones han llovido este verano y el club ya ha tenido margen más que suficiente para encontrar a esos entre cuatro y seis jugadores que deben dar el salto de nivel para aspirar con garantías al ascenso. A día de hoy el Almería es un equipo del montón en la categoría y sus dirigentes parecen más preocupados en festejar por todo lo alto la venta de sus activos principales y en saquear al abonado que en darle las herramientas necesarias al entrenador de los tres millones de euros que, por cierto, merece capítulo aparte. Ni el pasado año se adivinaba la intención de juego que pretendía implantar Rubi ni en el arranque del nuevo curso se atisba cuáles son sus intenciones. En sus primeras palabras desde Marbella dijo que sería un equipo que buscase continuamente el gol, aunque de momento lo viene disimulando a la perfección en estos primeros test.

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