Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEOBLOG #Minuto92: La situación de la UDA, a dos semanas del primer partido de liga, por Víctor J. Hernández Bru.
Mientras continúan los despropósitos del club en relación con el trato a los abonados, incluyendo reuniones con parte de las peñas y discriminando a otras, la pretemporada sigue avanzando. Quizás será un atrevimiento recordar que la semana que viene empieza la temporada, vamos, que el lunes que viene ya estaremos en semana de partido oficial liguero y habrá que dar por concluida la pretemporada.
A pesar de esta abracadabrante y al mismo tiempo incontrovertible descripción temporal, continúo escuchando argumentos que apuntan a que aún es pronto para sacar conclusiones, el equipo se está acoplando o todavía queda mucho tiempo por delante.
Pues, sinceramente, mucho me temo que no es así. Lamento tener que especificar que, por obra y gracia de Javier Tebas y su insólita manera de confeccionar los calendarios, los tiempos vacacionales hace años que han dejado de coincidir con los tiempos futbolísticos; es decir que, aunque buena parte de los abonados y también buena parte de los periodistas que siguen a la UDA estén de vacaciones, la liga empieza en dos semanas y la que viene será ya semana liguera en cuanto a la planificación.
Que no digo yo que, a estas alturas, todo debiera estar ya perfectamente cuadrado y organizado, entre otras cosas porque, repito, gracias a esta calendarización, eso es prácticamente imposible, pero hombre, la sensación de interinidad y provisionalidad que gobierna hoy por hoy al primer equipo de la UD Almería tampoco la veo demasiado correcta.
Tras los cuatro amistosos frente a rivales absolutamente menores, la UDA ha cosechado una derrota, un empate y dos victorias. Y esto sí que quizás sea lo de menos. Pero la realidad es que, además de estos resultados digamos ramplones y una imagen deportiva francamente preocupante, lo que tenemos es que al equipo le faltan seis fichajes, hay otros tantos jugadores que el club ha declarado ‘al margen de la normalidad’ y que no entrenan siquiera con el resto del grupo pese a tener contrato, han llegado ocho refuerzos de los cuales ninguno aporta la capacidad de marcar diferencias en la categoría y aún hay que gestionar la salida de entre diez y quince profesionales.
Como digo, un infarto no le dará a nadie en esa dirección deportiva, pero eso es una cosa y otra muy diferente es que la liga nos vaya a pillar en este grado de ‘ropa interior’ y, sobre todo, que tras marcharse jugadores como Pubill y Suárez y estar ‘defenestrados’ otros como Melero, Robertone, Édgar o Maximiano, los jugadores que hayan llegado sean buenos futbolistas, pero sin más.
Nadie responde a la pregunta de cómo se van a repartir los 25 goles del pasado año por parte de Luis Suárez, que tampoco sirvieron para ascender, pero que ahora no termina de verse de qué manantial van a ser extraídos. Por cierto que, desde la marcha del colombiano, el club no ha movido ni un solo dedo en relación con los movimientos deportivos.
La esperanza está puesta en que esos seis jugadores que restan por llegar estén ya apalabrados y únicamente a expensas de que el club ingrese el dinero necesario para poder equilibrar los fichajes dentro del tope salarial. El problema es, ¿y si no consigue desprenderse de esos jugadores con los que ya no cuenta y que, por cierto, algunos de ellos costaron un pastizal?




