
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
El fútbol me enseñó varias cosas, pero quizás lo más importante fue respetar el escudo y la afición. En el Almería no se cumple ni por asomo, aguantar a un inepto dirigente, juerguista y vacilón ya no es imagen para el deporte, pero que engañe a la afición, prometer lo que no hay se convierte en una estafa deportiva. Llevamos cuatro años sin hacer un buen equipo, sólido y compacto, solo retales y equipos a medio hacer. Desde la lejanía, las tropelías eran continuas y cada semana, qué digo, cada día, ni un solo gesto a la afición que siempre está ahí, todo lo contrario, si te pueden engañar, te engañan.
Las mentiras siguen siendo las mismas y estamos con un equipo a medio hacer, sin delantero de garantías, con una defensa de risa y una media que no aprieta en defensa. Sin delantero contrastado, firmamos proyectos para un futuro que ahora mismo no existe. Hemos jugado con dos recién ascendidos y la imagen fue penosa, nos libramos por los pelos, no hay motivo a la esperanza, el dueño no aparece, no cambió nada, todo apariencias, cero realidad, manteniendo a un CEO que no sabe y no quiere y una prensa que distorsiona la dura realidad, un equipo millonario que es pobre en conocimiento. Galicia, mi tierra, se quemó, el Almería todavía sigue quemándose.




