Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Todas las noticias de la Unión Deportiva Almería.
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
VÍDEOBLOG #Minuto92: Rubi es culpable, pero no el único culpable, ¿o es que el equipo lo ha hecho él?, por Víctor J. Hernández Bru.
La UD Almería acaba la cuarta jornada de liga en Segunda División instalado en la decimotercera posición de la tabla, con cinco puntos de doce posibles, algo menos de la mitad, una victoria, una derrota y dos empates y habiendo encajado los mismos goles que ha marcado: nada más y nada menos que nueve, a más de dos por partido en ambos casos. Los de Rubi están empatados a esos cinco puntos con un grupo de cuatro equipos, que van de la undécima a la decimocuarta plaza.
Con sólo un mes de competición y menos de la décima parte de los encuentros que han de disputarse, es evidente que esto ni es dramático ni siquiera diría yo que preocupante. Pero es lo que es: los siete puntos que se han quedado ya por el camino no van a volver.
Pero mucho peor que los números son las sensaciones y, sobre todo, las certezas. El Almería, y esto no son opiniones sino datos, ha cerrado el plazo de fichajes sin un delantero centro titular, con la incógnita de Thalys, que es el único ‘9’ que ha llegado para sustituir a los dos que había el pasado año, Milovanovic y Suárez, éste el mejor jugador del equipo. Además, tampoco tiene un centrocampista organizador y ofensivo, al menos por ahora, porque el que tiene, Horta, teórico sustituto de Melero, es evidente que tiene que tener algún problema o no da el nivel, puesto que Rubi no lo pone.
Además, en los cuatro partidos disputados, el técnico sólo ha podido contar con una pareja de centrales en la mitad, mientras que en los otros dos encuentros ha tenido que colocar como central a un lateral y a un mediocentro. En concreto, en este último encuentro, Rubi no pudo contar ni con Nelson Monte ni con Chumi, ambos lesionados, así como tampoco con Aridane, a quien no ha podido inscribir por ahora.
Lo de las lesiones es una circunstancia difícil de controlar, aunque la lesión de Monte se produjo en pretemporada y se podía haber previsto que llegarían problemas, cuando se empieza la liga con sólo dos centrales más la posibilidad de Aridane. Y en el caso de éste, el club lo ha tenido todo el verano entrenando sin ficha con otro equipo y no se ha decidido a contratarlo hasta el último día del plazo. Parece bastante evidente que cuando uno compra todos los números del sorteo, al final le va a tocar. Y ahora nadie sabe, o al menos, nadie cuenta por qué demonios el canario no pudo actuar ante el Rácing. Y, sobre todo, nadie sabe, o al menos, nadie cuenta si podrá ser inscrito y, en todo caso, cuándo.
Volviendo a las responsabilidades de los resultados cosechados hasta ahora, es evidente que Rubi no está acertando con el equipo, no está sabiendo controlar a ese manantial de problemas que es Lopy, no está dando en la diana con los cambios y no está logrando que sus planteamientos sirvan para sumar de tres en tres. Pero más allá de eso, Rubi no es el responsable de lo que ha pasado con Aridane, de la falta de centrales, de la ausencia de un mediocentro que supla a Melero, de lo que ha ocurrido con los seis futbolistas apartados, de las gravísimas carencias en el puesto de delantero centro, de que no se haya sumado ni un solo patrocinador hasta el momento durante este verano, de que no haya dinero para fichar, de que no se hayan hecho las ventas que el permanente ‘ilusionismo’ del CEO nos vende sin base alguna y, en definitiva, de que la UD Almería no pueda fichar porque lleva dos años fuera de la regla del 1×1 de la LFP.
De todo eso, siento tener que decirlo, la culpa no la tiene Rubi, a por quien el CEO parece haber lanzado a sus ‘perros de presa periodísticos’ a juzgar por los contenidos de éstos en los últimos días, pasando de la loa y la alabanza al técnico a la caza inmisericorde sin solución de continuidad.
De todo esto, queridos míos, queridos sobadores de lomo y rodilleros periodísticos en general, la culpa es íntegramente de quien se auto denomina director deportivo, el que hace la plantilla y, al mismo tiempo dice ser el director general y, por tanto, responsable de que lleguen ingresos a la entidad. Y ese señor no se llama Rubi, sino Mohamed El Assy. No estaría mal que, además de adjudicar a Rubi sus culpas, se le administrasen las suyas a ‘Míster Chalé – Míster Pancarta’.




