
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Una de las cosas que más he valorado siempre del deporte, concretamente, hombre, del deporte que mejor conozco, como es evidente el baloncesto, es la capacidad tan enorme que tiene de generar emociones en el jugador, en el entrenador, en los aficionados, en todos. Me gustaría centrarme en las relaciones entre los jugadores y los entrenadores para hacer algunas reflexiones. Preparar los partidos es una labor, además de difícil, también es muy apasionante. Saber los sistemas del equipo contrario, saber dónde le hacen más daño a los sistemas propios, dónde hacemos más daño nosotros, preparar la defensa de un bloqueo directo de una manera si se juega con según qué piezas y hacerlo de otra si varían los jugadores que intervienen. Hay que tener mucho baloncesto y mucha dedicación para preparar ese tipo de trabajo. Y ahí está el arte de planificar, de estudiar, de valorar, de observar, sobre todo de tomar decisiones. Decía el otro día Xabi Alonso que todos los jugadores son iguales, o que no son iguales, porque no todas las personalidades son iguales. Eso sí, lo que sí era igual eran las normas y la exigencia que se les ponía. ¿Dónde está el truco? Yo creo que el truco está en el método. El método hoy hace la diferencia y además es lo que da paso a la llegada de la armonía. ¿Habéis visto lo felices que somos todos cuando hacemos el trabajo lo mejor que podemos? ¿Lo divertido que es tener la ambición de mejorar cada día? Tíjola, El Ejido, CB Almería, más allá de los diferentes objetivos que puedan tener cada uno, van a lograr el éxito si sus entrenadores consiguen hacer entender a los jugadores por qué están aquí y qué es lo que tienen que hacer para divertirse. Lo demás es comida para los dinosaurios. Hasta la semana que viene.




