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‘TRAS EL PASO’: programa del jueves 12 de marzo (12-03-26)

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Seguimos avanzando en esta Cuaresma. Y conforme avanzan los días, algo empieza a moverse también dentro de nosotros. Porque la Cuaresma no es solo un tiempo que pasa en el calendario. Es un tiempo que quiere pasar por el corazón.

Hemos hablado estas semanas de escuchar. De ayunar. De detenernos para mirar mejor. Pero todo eso tiene un sentido final: la conversión. Y convertirnos no es simplemente cambiar pequeños hábitos o cumplir con algunas prácticas externas. Convertirse es algo mucho más profundo. Es permitir que algo dentro de nosotros se transforme de verdad. Es reconocer que siempre podemos ser mejores. Más comprensivos. Más generosos. Más humanos. La conversión es volver a lo esencial. Volver a aquello que nos hace bien. Volver a Dios… y también volver a los demás.

Y curiosamente, en nuestra Semana Santa hay una forma muy hermosa de expresar todo eso: la saeta.
La saeta no se canta con la voz solamente. La saeta nace del alma. Es un grito que rompe el silencio de una calle llena de respeto. Una oración que no necesita libros ni micrófonos. Una forma de decirle al Señor, desde lo más profundo, lo que a veces las palabras normales no saben explicar.

Cuando suena una saeta, el tiempo parece detenerse. La imagen se queda suspendida en ese instante. Y todos entendemos que ahí está pasando algo más grande que nosotros. Porque la fe, cuando es verdadera, necesita salir. Necesita expresarse. Necesita encontrar caminos para decir lo que el corazón guarda.

La saeta es uno de esos caminos. Un cante que no busca aplausos, sino encuentro. Que no busca protagonismo, sino verdad. Y quizá también la conversión tenga algo de eso. Dejar que lo que llevamos dentro encuentre su lugar. Abrir el corazón sin miedo. Atrevernos a decirle al Señor lo que somos, lo que sentimos, lo que necesitamos.

Hoy, desde Tras el Paso, seguimos caminando en esta Cuaresma con serenidad. Con la certeza de que cada pequeño cambio cuenta. De que cada gesto sincero nos acerca un poco más a lo esencial. Que sepamos escuchar. Que sepamos ayunar de lo que sobra. Y que tengamos la valentía de convertir el corazón.

Y quién sabe… quizás en algún momento de esta Cuaresma, entre el silencio de una calle o el recogimiento de un templo, una saeta nos recuerde que la fe también se canta… cuando el alma necesita hablar.

Bienvenidos a TRAS EL PASO… seguimos el camino.

En esta ocasión con Antonia López, cantaora de Flamenco y directora del curso de saetas que se imparte desde la Fundación J. González; y Celia Ortega, alumna del curso de saetas de la Fundación J. González.

Las noticias corrieron a cargo de Antonio Capel, Juan Elías González, Israel Santiago y Francisco Javier Rodríguez, que repasaron la actualidad tanto en la capital almeriense como en su provincia.

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