
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Alberto Cerezuela nos guía por Florencia y Münster, donde fe, poder y miedo dejaron huellas imborrables
Una semana más, ‘La Ruta del Misterio’ se aleja de lo sobrenatural para adentrarse en las sombras de la historia. Desde la cautivadora Florencia, el relato nace casi por azar, entre paseos sin prisa y lecturas oportunas. Frente al Palazzo Vecchio, el presente bullicioso se disuelve para revelar un pasado inquietante: el de la hoguera de las vanidades.
El eco de aquella prédica, encarnada por Girolamo Savonarola, resuena como advertencia. En una ciudad cuna del arte, el miedo y la fe transformaron la belleza en ceniza. Objetos, obras y símbolos ardieron en nombre de una purificación moral que dividió a la sociedad y culminó en tragedia.
Pero el viaje no se detiene ahí. La mirada se amplía hacia Münster, donde otro episodio extremo convirtió la fe en experimento político. Dos ciudades, dos momentos, una misma constante: cuando las convicciones absolutas se imponen, la historia se vuelve inquietante.
Así, el misterio deja de ser inexplicable. Se convierte en memoria. Y en advertencia.




