
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Se veía venir y ha llegado. José María Salmerón explotó el pasado domingo después de otro infame partido de un filial que se va de forma irremisible a la Tercera RFEF después de lo mucho que costó hace dos años colocarlo en la cuarta categoría del fútbol español. Nada queda ya de aquella generación que consiguió el ascenso y que anteriormente alcanzó la final de la Copa del Rey juvenil, su mentor, Alberto Lasarte, consideró buena idea el pasado verano hacer una revolución en el plantel y el resultado no ha podido ser más desalentador. Un conjunto sin fútbol, sin gol, con jugadores sin ninguna proyección al primer equipo y que han sido más noticia por sus apariciones en locales nocturnos que por sus logros sobre el campo. En plena cuesta abajo a algunos de ellos no se les ocurrió mejor idea que aparecer en las redes sociales de uno de esos conocidos locales con etiquetas incluidas. Al parecer, esto no es lo único que ha planeado sobre un vestuario en el que también ha habido conatos de pelea y un clima, por momentos, irrespirable. Salmerón alzó la voz el pasado domingo con el objetivo de firmar un final de temporada decente y de frenar la bajada de brazos generalizada, desde el club ni mu sobre esta situación.
Pero el filial no es, al final, más que la viva estampa de la denominada Academia por parte de un Mohamed El Assy al que en innumerables ocasiones se le ha llenado la boca a la hora de darle un papel primordial a una cantera que, cada vez más, huele a alcantarillado. Sin ciudad deportiva ni nada que se le parezca y trayendo a jóvenes de todas parte de España a pulular por los diferentes campos municipales, la realidad es que el juvenil División de Honor sigue instalado en la mediocridad más absoluta, sin opciones de volver a la Copa del Rey y mucho menos en la Copa de Campeones. Entrenador foráneo, a salvo de resultados por razones que se desconocen, y una plantilla con jugadores semiprofesionales que, en estos momentos, están por debajo en la tabla del Calavera o el Club Deportivo Mosquito. Al juvenil de Liga Nacional le va mejor en cuanto a las cifras, pero por su banquillo han pasado ya tres entrenadores y lo que llega, igualmente, de ese vestuario, hace temblar las paredes. Por cierto, lo más destacado de la temporada fue la campaña mediática alrededor del fichaje de Héctor Berenguel que unas semanas después era destituido para traer a otro entrenador foráneo al que se comenta que van a promocionar muy rápidamente en el club. Esta es la famosa Academia de El Assy, cantera de pago que parasita sin campos de fútbol, con resultados pobres y un ambiente que se puede cortar con un cuchillo, como para frotarse las manos.




