
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Seguramente sea demasiado pronto para juzgarlos, pero no me resisto a enfocar hoy estas líneas hacia los cinco futbolistas que han llegado en el mercado de invierno a la UD Almería, a uno de los equipos situados en zona de descenso, a un plantel que no ha funcionado de ninguna de las maneras en la primera vuelta y seguramente al más necesitado de un golpe de timón, tras haber engullido a tres entrenadores antes de la llegada de Gorosito.
En esa tesitura, por no decir infierno, llegaban al Almería tres suramericanos más que desconocidos, un central, un lateral y un extremo; un delantero en la recta final de su carrera y tras haber consumido ya alguna exótica aventura en esto del fútbol; y un mediocentro de carácter defensivo que se unía a los Lolo, Fatau y José Ángel para luchar por el mismo puesto, después de haber pasado año y medio en el destierro del filial, a pesar de ser internacional con su país.
De los Uche, Azeez, Goñi, Ramírez y Salveljc, tan sólo éste parece haberse asentado en el once inicial. No está mal: un 20%. La verdad es que el mercado de invierno es un camelo tal que en ocasiones hay equipos que no llegan a sacarle partido ni siquiera en ese exiguo porcentaje.
Quisiera ser optimista, pero no me parece que ni Goñi le vaya a quitar el puesto a Dubarbier, ni Uche va a marcar los goles que hacía hace tres o cuatro años ni Azeez va a rascar más bola de la que le ha tocado hasta el momento. Me queda la duda de Ramírez, cuya entrada en las convocatorias ha servido para que salgan de ella los dos jugadores que más inspirados se estaban mostrando en ataque, Puertas e Iván.
Así es que, visto lo visto, podríamos aventurarnos a decir, sin temor a cometer ninguna barbaridad, que el presidente ejecutivo y su red de asesores han tirado por la borda el mercado de invierno que posiblemente más han necesitado aprovechar en la historia del club.
Los que no tenemos ni idea de esto habíamos dicho que era imprescindible fichar un central de garantías, un delantero con gol y un mediocentro organizador. A esa lista también había quien unía a esa lista, sin remisión, un portero y un lateral zurdo.
El club ha preferido apostar por un central incógnita que no parece haber salido mal, por un delantero cuya mejor época está en los libros y por pasar olímpicamente de lo del portero y el organizador.
Si hay algo que no se le puede negar a Alfonso y los suyos es confianza en su criterio y valentía para defenderlo hasta el final. La lástima será si ese final es una categoría con bronce en su nombre.




