
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Baloncesto, balonmano, fútbol sala y voleibol almeriense.
Los ejidenses rompieron ante el Benahavís Costa del Sol su racha de cinco derrotas.
FICHA TÉNCIA
Benahavís Costa del Sol: Roberto Salvador (11), Ismael Torres (20), Adrián Mayor (14), Daniel Fernández (-) y Alejandro Romero (4). También jugaron Alejandro Alberto (13), Daniel Terrón (-), Víctor Chuka (4), Javier Luque (5) y José Antonio Muñoz (4).
CB Murgi: Miguel Ángel López (9), Bernardo Giménez (11), Povilas Bileisis (19), Cristián Ramón Pérez (18) y Ángel Contreras (14). También jugaron Tomás Pereira (-), Felipe Eduardo Luengo (-), José Andrés Falcón (-), Juan Yélamos (-), Alberto Puentes (-), Francisco Antonio (6) y Alejandro García (2).
Parciales: 19-22, 17-23. 13-15 y 26-19.
CRÓNICA
El Club Baloncesto Murgi y el Benahavís Costa del Sol protagonizaron uno de los partidos clave de la jornada 11 de Liga EBA. Ambos se encuentran sumergidos en la zona roja de la tabla, los malagueños eran antepenúltimos con tres triunfos y siete derrotas, mientras que los ejidenses clasificaban como colistas tras cinco derrotas consecutivas y con tan solo dos triunfos en 10 partidos.
Pese a ser visitantes, los de Raúl Fernández golpearon primero con un gran inicio. En los compases iniciales del encuentro se puso de manifiesto su superioridad en los tableros y con hasta cinco rebotes ofensivos en el primer cuarto el Vikingos Syngenta tiró más y mejor, llegando a lograr una renta de dobles dígitos. No obstante, la entrada de las segundas unidades favoreció a los de casa y dejó un marcador más igualado al término de los 10 minutos, 19-22.
Poco había que especular en un choque tan importante y los titulares no tardaron en regresar a pista. El quinteto inicial del CB Murgi fue muy superior al del Benahavís, que no conseguía frenar la ofensiva rival. Povilas Bileisis y Cristián Ramón Pérez volvieron a ser cruciales en el segundo cuarto y mantuvieron el gran acierto desde la larga distancia, combinándose en 24 puntos y seis triples en nueve intentos. Los visitantes se marcharon al descanso con un colchón de nueve puntos.
En la salida de vestuarios bajo el ritmo anotador, pero la dinámica de juego seguía siendo la misma. Los ejidenses tuvieron contra las cuerdas a su rival, que seguía con su día aciago en el tiro, pero lo dejaron con vida para el último cuarto. Cuando todo apuntaba a que el final iba a ser más tranquilo de lo esperado, los de Málaga pusieron una marcha más en defensa y dinamitaron el partido. No obstante, y a diferencia de otros días, los de Raúl Fernández supieron sufrir y resistieron las embestidas locales para salir de la última posición y dormir fuera de los puestos de descenso.



