
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Una de las mejores noticias que nos llevamos este verano, durante el amplio período de fichajes, fue que el Granada picó el anzuelo y se llevó a Édgar Méndez pagando.
El canario ha demostrado, durante el tiempo que ha estado en Almería, que es un caso de manual de joven futbolista que no ha sabido asumir ni la fama, ni el dinero ni todo lo que estas dos cosas conllevan.
Gestos provocativos y obscenos a la grada, falta de implicación, movidas dentro y fuera del vestuario y desplantes a la prensa, al club y a la afición son algunas de las tarjetas de presentación que fue repartiendo a lo largo de su estancia por estas tierras.
Ahora que llega el fin de semana en el que se van a enfrentar sus dos últimos equipos, el Almería y el Tenerife, a Édgar le ha faltado tiempo para decir que quiere que gane el Tenerife porque aquí acabó mal, para añadir que al conjunto rojiblanco no le ha visto nunca plantilla suficiente para optar al ascenso.
Le han respondido algunos ex compañeros, como Tximo Navarro, que ha publicado en redes sociales aquello de “seguro que contigo tendríamos mejor equipo”. Seguramente ha hecho mal el central-lateral del Almería.
Las palabras de Édgar, con la mayoría de sus actos, no necesitan más barro para hablar bien a las claras sobre su altura moral y personal.
Édgar es un niño mimado del fútbol, un candidato preferente a juguete roto, dicho en cristiano, a pobre niño rico que se la termina pegando desde muy alto y que no logra recuperarse jamás.
Por suerte para el Almería, la etapa de Édgar ya pasó en el Almería.
Que te vaya bonito, chato. Todo lo bonito que tú mismo te permitas.




Sí señor, gran articulo, esta es la mejor manera de responder a una «estrella» del fútbol como es Edgar. Que le vaya bonito (lo dudo) !!!