
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
En la práctica deportiva se extendió hace algunos años el uso de tiritas colocadas en la nariz con el propósito de mejorar la respiración nasal durante un esfuerzo físico. También claro está que se introdujeron en el fútbol profesional y era raro el partido en el que no se veía a algún jugador con una puesta.
Las tiras nasales, también conocidas comúnmente como parches nasales, son tiras adhesivas estables, normalmente de plástico, que se adhieren al exterior de la nariz, son llamadas dilatadores nasales y están diseñadas para abrir el conducto nasal y mejorar el flujo de aire y por tanto la oxigenación del organismo.
Para analizar las posibles ventajas de su empleo se realizaron investigaciones que estudiaron su eficacia sobre el rendimiento deportivo. Los resultados de las investigaciones indicaron que el uso de la tirita nasal no supone mejoras a nivel del consumo de oxígeno, la ventilación, la producción de anhídrido carbónico y el índice de esfuerzo percibido durante la realización de la actividad deportiva. Tan sólo a nivel de recuperación tras el esfuerzo parece que el deportista puede beneficiarse con el uso de la tirita. Fundamentalmente la tirita nasal puede favorecer la respiración nasal en esfuerzos de baja intensidad donde solamente se respira por la nariz durante un esfuerzo.
La pregunta es si las tiras nasales aportan beneficios al realizar un esfuerzo físico y si nos ayudan a filtrar el aire y a fortalecer los músculos ventilatorios, tanto si estamos en reposo o haciendo deporte, pero hay que tener en cuenta que una vez que se comience a respirar por la boca, sus propiedades no servirán de mucho. Sobre los efectos en la recuperación, hay quienes afirman que la pequeña tira de plástico también puede ayudar durante la recuperación de un ejercicio extenuante, ya que aseguran que la tira nasal absorbe más oxígeno. Para probar esa idea, hay estudios que sometieron a deportistas a cargas de un mismo ejercicio mientras tenían la tira o nada en absoluto. Después monitorizaron su actividad respiratoria durante tres minutos de recuperación activa y luego tres minutos de recuperación pasiva, resultando que el consumo de oxígeno, la tasa de ventilación, la cantidad de aire por respiración y el número de respiraciones por minuto eran los mismos en las dos condiciones. Básicamente, las tiras nasales no habían mejorado nada en absoluto. No obstante, fueron muchos los deportistas de élite incluido futbolistas que usaron este tipo de accesorios para entrenamientos y competiciones.
En definitiva, puedo concluir diciendo que fue una moda pasajera, que tuvo su furor y las utilizaron bastantes jugadores, pero como científicamente no se demostró que supusieran una ventaja real sobre el rendimiento deportivo ya han desaparecido de los campos de fútbol.



