
Noticias descatadas del Deporte Almeriense
Todo el fútbol de nuestra provincia.
La sanción de dos puntos, la amenaza de expulsión y la ruptura de las negociaciones para la venta del club dejan a la entidad celeste pendiendo de un hilo.
El Poli El Ejido afronta horas clave para su supervivencia tras una jornada negra, la de este miércoles, en la que se confirmó la sanción de dos puntos al club por no estar pagando los arbitrajes y, además, el empresario Christian Guerrero, interesado en hacerse con un paquete mayoritario de las acciones, anunciaba su renuncia ante la negativa de Alejandro Bouza y el fondo de inversión al que representa de vender.
La entidad celeste, del mismo modo, se queda sin margen de actuación, ya que un nuevo impago al colectivo arbitral supondría su expulsión de la competición, aunque esto es casi la punta del iceberg. En este sentido, los jugadores tienen hasta final de mes para poder firmar por otros clubes, por lo que en caso de que no se abonen las cantidades pendientes la desbandada está próxima.
Los técnicos celestes se han pronunciado en redes sociales tras estas horas convulsas en las que el futuro del equipo han quedado más en entredicho que nunca. Pumuki Heredia ha señalado que «estoy bastante dolido con la situación que están atravesando todos mis jugadores y aficionados, ojalá podamos despertar de esta pesadilla y que pronto pueda ser con un final feliz. Nos nos merecemos esto, mientras que haya esperanza hay vida, seguiremos luchando».
Tras una reacción muy destacable que le ha llevado a igualar ante los mejores equipos de la categoría, caso del Juventud de Torremolinos, Real Jaén o el propio Almería B, ahora los celestes se colocan penúltimos y ven como la crisis institucional amenaza con derrumbar el buen rendimiento deportivo.



