
El Radio Blog, por Victor J. Hernandez Bru
Estaremos de acuerdo en que, tenga uno los gustos que tenga, hay cosas bastante mejores que jugarse la permanencia en la Segunda División en la última jornada y fuera de cada; no sé, cosas como una semana a pan y agua en el Sáhara, una noche de pasión con la Pantoja de Puerto Rico o la colección completa de las ruedas de prensa de Gorosito.
Pero nos ha tocado lo que nos ha tocado y hay que aceptarlo. Y con esas condiciones, hay que intentar sacar el tema adelante con el menor sufrimiento posible.
Desde que el mundo es mundo, estas cosas se afrontan tirando de contactos, de maletas y maletines, haciendo la tarea o yendo a la farmacia. Llamadlo X. Se dice que, presuntamente, hay auténticos maestros en este arte. Y si no que se lo pregunten al Levante o al gran Quique Pina, que el pasado año, con su equipo con pie y medio en Segunda, sentenció aquello que ha quedado para la historia, aquello de que “es imposible que el Granada baje”. Y no bajó, claro.
Pues bien, justo cuando el Almería, presuntamente, se disponía a hacer la tarea, cuando había enfilado el camino de la farmacia, se ha encontrado con que la Liga de Fútbol Profesional se ha puesto exquisita y ha advertido que tiene los cinco sentidos precisamente en el partido Valladolid-Mallorca, ¡vaya por Dios!, justo en el que, quizás, hubieran venido bien un par de aspirinas de ésas tan típicas a estas alturas del campeonato.
Y le ha dicho la Liga, al Almería, que se ande con ojo, porque si a alguien le diera por poner en práctica la inédita y descabellada idea de primar a un tercero, aunque fuera por perder, ¡qué ocurrencia!, le puede caer un paquete que le haga perder las ganas de pagarle ni a sus propios trabajadores.
Y ahora, ¿qué hacemos?, se dirá Alfonso. ¿Vamos o no vamos? ¿Estarán de coña estos de la Liga, el tal Tebas y sus colegas? ¿O será verdad que después de que aquí haya trapicheado hasta el más pintado, justo cuando nos toca a nosotros no vamos a poder ni respirar?
Suena el tema a cuando éramos niños y el primo gilipollas se tiraba todo el día pinchándonos sin que pasara nada y, cuando decidía hacer justicia y cruzarle la cara como merecía, te pescaban y se te caía el pelo.
La verdad es que ni para eso tiene suerte el Almería. Que han dicho esta mañana que está la Autovía Águilas-Valladolid plagada de controles de billetaje. Al que lleva más de veinte duros encima, lo bajan del coche… y le hacen volverse andando.


